Los partidos mayoritarios de Israel lanzan proyecto de ley para disolver el Parlamento y elecciones el 2 de marzo

Post thumbnailParlamento de Israel Foto: Knéset vía Facebook
Legisladores de los dos principales partidos, Azul y Blanco (Kajol Laván) y Likud, presentaron un proyecto de ley para disolver la efímera Vigésima Segunda Knéset (Parlamento).

La legislación fija las próximas elecciones generales el 2 de marzo de 2020, empujando vergonzosamente a la ciudadanía a comicios por tercera vez en menos de un año. Las dos últimas elecciones fueron el 9 de abril y el 17 de septiembre.

El proyecto de ley fue promovido por los diputados Avi Nissenkorn, Meir Cohen y Tzvi Hauser, del partido Azul y Blanco; y Miki Zohar y Shlomo Karai, del Likud.

Los legisladores comenzarán a discutir el proyecto de ley el miércoles por la tarde y lo votarán a medianoche.

El miércoles a medianoche también vence el plazo para que la Knéset elija a un diputado para que trate de formar una nueva coalición, algo que no han logrado ni el primer ministro en funciones y líder del partido Likud, Benjamín Netanyahu, ni su principal rival Benny Gantz, jefe de Azul y Blanco, tras las elecciones de septiembre.

Gantz instó a Netanyahu a prometer que no pedirá la inmunidad de cara a las imputaciones por corrupción que anunció días atrás el fiscal general, Avichai Mandelblit, asegurando que de esa manera allanaría el camino hacia la formación de un gobierno de unidad.

Sin embargo, el partido Likud rechazó la oferta de Gantz, afirmando que la capacidad de Netanyahu para pedir inmunidad es un derecho constitucional.

Al mismo tiempo, Netanyahu declaró que el Likud llevará a cabo elecciones primarias para elegir la dirección del partido, si se convoca a comicios generales. El anuncio implica que casi con seguridad Netanyahu competirá con el diputado Gideon Saar por la dirección del partido, su desafío más serio dentro de esta agrupación política en años.

Paralelamente, el número dos de Azul y Blanco, Yair Lapid, anunció que renunciará al acuerdo de rotación que selló con el líder del partido, Gantz, para aumentar las posibilidades electorales de la alianza política de cara a las probables elecciones del 2 de marzo.

“Si hay elecciones, hemos decidido que esta vez no habrá un acuerdo de rotación. Iremos juntos, todos nosotros, un Azul y Blanco grande y unido detrás de Benny Gantz, nuestro candidato a primer ministro”, subrayó Lapid en un encuentro partidario en la Knéset.