Los 10 hábitos alimenticios para mantener un aislamiento saludable

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No es fácil adaptarse a la cuarentena. Tener a tus hijos 24 horas sin actividades extracurriculares fuera de casa puede llegar a convertirse en un dolor de cabeza. Trabajar desde el hogar puede resultar poco efectivo por el exceso de elementos que te pueden desconcentrar. Las relaciones de pareja también pueden sufrir alteraciones por compartir tanto tiempo juntos. Para todo esto existen soluciones.

Otro problema en el aislamiento puede ser el alimento. Para resolver estos inconvenientes, la asesora en alimentación naturista, Rut Reisin Fainguerch nos enseñó qué hábitos debemos incorporar para mantener un aislamiento saludable:

1. Prestar atención al momento de realizar las compras porque eso es lo que voy a terminar comiendo.

Es muy importante el paso de las compras. Tratar de no comprar todo lo que veo en el supermercado. El producto que veo en casa voy a querer comerlo. Si los chicos ven un chocolate lo van a escoger en lugar de una manzana.

El paso número 1 comienza en las compras. Al no comprar ese “chocolate” nos obligamos a buscar maneras más ingeniosas, recetas más divertidas. Debemos realizar una compra consciente. Saber que lo que vamos a comer durante el día será basado en lo que se compre.

2. Bajar mucho la comida ultraprocesada

Hay que evitar los productos ultraprocesados porque no advertimos que tienen un montón de aditivos, estabilizantes, conservantes, edulcorantes, colorantes, etc. El cuerpo no sabe que hacer con todos ellos y por eso va acumulando toda esa toxicidad. El cuerpo no los necesita. Es un momento importante para brindarle al organismo los alimentos que este requiere y evitar cargarlo de grandes excesos de grasa, azúcar y sal. Estos son los alimentos más comunes que aparecen en la comida ultraprocesada.

3. Rutinas claras

Hacer actividad física en nuestras casas. Tanto la actividad física como la alimentación influyen en gran medida en el estado de salud. Esas dos herramientas, a pesar de encontrarnos en cuarentena, es posible trabajarlas. Es importante encontrar un horario para la actividad física. Hay una significativa oferta de clases. Es indispensable, que tanto los chicos como los adultos realicen una rutina de actividades físicas.

Determinar los horarios de alimentación. Saber cuál es la hora del desayuno, del almuerzo, de la merienda y la cena. En casas con niños ayuda en gran medida establecer horarios.

4. No picar entre comidas porque es muy dañino a la digestión

Comer pausadamente, no todo el tiempo. Comer el desayuno y dejar descansar al cuerpo 2 o 3 horas. Incluso que quiera picar algo sano no es bueno para el cuerpo. Para el proceso digestivo es esencial la espera entre las comidas. Picar comida constantemente perjudica la digestión. De esta manera, los nutrientes no se absorben y las toxinas no pueden salir del organismo.

5. Prever las comidas de antemano.

Es una gran inversión prestar atención a lo que estamos comiendo. Cuando realmente podemos comer bien, sano y ordenado estamos ayudando a nuestro sistema inmunológico para poder pelear contra esta pandemia. Además, de esta forma, subimos nuestras defensas y ayudamos a nuestro cuerpo a no intoxicarse por excesos que no se necesitan.

Un consejo importante es la previsión. No esperar a estar hambriento para comenzar a cocinar. Prever con anticipación. Si quiero almorzar a las 13hs debo comenzar a preparar un rato antes.

En esta época de cuarentena es fundamental volver a preparar comida casera. Evitemos productos procesados y manufacturados porque están llenos de ingredientes vacíos en nutrientes. Hay que diferenciar entre nutrientes e ingredientes.

6. Sumar ensalada cruda en todas las comidas.

“Abrir más cascaras y menos paquetes durante estos días de cuarentena”. En todas las comidas debemos acostumbrarnos a incluir ensalada. No tenemos la excusa del tiempo durante la cuarentena. Tenemos tiempo de sobra para lavar las verduras y preparar una ensalada. Es un buen momento para acostumbrar a los niños a comer ensalada. Lo que proporciona la verdura cruda no le suministran otras verduras. Hay muchas vitaminas que son termo-sensibles, dependen de la temperatura y afectan sus propiedades. Es importante incluirlas en su forma cruda.

Es un buen momento para que los adultos lo internalicemos como un hábito, por lo menos rallar una zanahoria, cortar un tomate, lavar una lechuga y colocarlas con una remolacha. De a poco, los chicos verán estos nuevos alimentos y se animarán a probarlos.

7. Cenar liviano.

Cenar temprano es un muy buen hábito para adoptar y que la comida sea más liviana en comparación con el almuerzo. Se acerca la hora de ir a dormir, por lo tanto, no es necesario alimentarse en grandes cantidades. Separar considerablemente los tiempos entre la cena y la hora de dormir.

8. Comer hidratos de carbono en el almuerzo y proteínas en la cena.

El hidrato de carbono otorga energía más rápida y beneficia al organismo para tener energía para el resto del día. La proteína es mejor de noche. Por ejemplo: huevos, pescado, carne o proteína de origen vegetal como legumbres, lentejas, porotos. Como estos alimentos tardan más en digerirse es mejor comerlos en las noches.

9. Los hidratos de carbono sean en su mayor proporción integral.

Por ejemplo: arroz, quinoa, amaranto, mijo. Tenemos la posibilidad de probar nuevos sabores, nuevas recetas, de reconectarnos con nuevos cereales como la harina de espelta.

10. Mantenerse hidratado. La fuente principal de hidratación debe ser agua.

Es muy importante por la época del año. Empieza a subir la temperatura. Es necesario hidratarse con agua. Es fundamental distanciarse de las bebidas azucaradas porque tienen mucha azúcar concentrada. Estas influencian en el aumento de peso, obesidad y diabetes. Es una de las primeras cosas que deberíamos eliminar de nuestras mesas.

Cualquier consulta pueden realizarla en su cuenta de Instagram:

Rut Reisin Fainguerch