Libano rechaza la propuesta de paz de la administración Trump

Post thumbnailSaad Hariri Foto: Facebook

El gobierno del Líbano, así como su parlamento nacional, se oponen al plan económico expuesto por Jared Kushner en la conferencia de Bahrein, presentado como el primer capítulo del “Acuerdo del Siglo” que pretende solventar el conflicto palestinoisraelí.


 


Durante los pasados 25 y 26 de junio, el equipo de la administración Trump explicó ante una audiencia internacional en Manama –con remarcable presencia de países árabes- los detalles del plan económico, que apuesta por invertir 50 billones de dólares en los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania y los países árabes colindantes. El liderazgo palestino boicoteó la conferencia y no acudió, y los críticos con el plan alegan que no pone sobre la mesa los asuntos espinosos del conflicto, que según Washington serán tratados en una segunda fase.


 


Del monto total previsto en el plan económico, 6 billones son designados para el Líbano, algo que ha sido percibido en el país como un incentivo para aceptar la inclusión definitiva de los palestinos que han vivido como refugiados en el país desde la creación de Israel en 1948.


 


Todo el espectro político libanés representado en el parlamento nacional se opuso a la propuesta para revitalizar la economía palestina y de la región, basándose en el miedo de que podría desestabilizar el delicado balance que existe entre las distintas sectas cristianas y musulmanes que conviven en el país.


 

“El gobierno y su parlamento están en contra de este acuerdo, y su constitución prohíbe su materialización”, afirmó Saad Hariri, el primer ministro libanés.


Nabih Berri, otro parlamentario perteneciente a la rama chiita del Islam, atacó duramente el plan de Washington afirmando que “lanzar millones de dólares para que Líbano renuncie a sus principios es un error”.


Hezbolá, la organización terrorista chiita libanesa patrocinada por Irán, catalogó el plan como un “crimen histórico” que debe detenerse.