Las tribulaciones del sistema político israelí

Post thumbnailAmir Ohana y Benjamín Netanayhu Foto: Knéset
El ascenso del diputado Amir Ohana desde el vigésimo puesto de la lista de diputados  del Partido Likud a la titularidad provisional del Ministerio de Justicia tiene aparentemente más que ver con las complicaciones judiciales del primer ministro, Benjamín Netanyahu. Ohana, que se ha convertido en el primer ministro gay de Israel, no solamente tiene una licenciatura en abogacía, sino que a diferencia de muchos otros dirigentes del Likud, ha salido a defender en numerosas entrevistas y foros mediáticos al líder de su partido.

Incidentalmente, Netanyahu se ha visto envuelto en una serie de complicaciones judiciales que de hecho le han llevado a disolver la Knéset (Parlamento) y a forzar la repetición de las elecciones ante la imposibilidad de formar el gobierno. Esto ha ocurrido en gran medida porque el principal partido de oposición Azul y Blanco [Kajol Laván] lo impugnó como posible socio en un gobierno de unidad, lo que a su vez limitó su capacidad de maniobra durante las negociaciones con sus posibles “socios naturales” de derecha. Ahora tal vez, estaba precisando de un firme aliado a quien confiarle ese Ministerio clave, y se decidió por Ohana.

El fiscal general (y asesor legal del Gobierno) Avichai Mandelblit, anunció que tiene intenciones de imputar a Netanyahu por tres casos de corrupción, todo esto pendiente de una audiencia (vista) prevista para el 2 y 3 octubre. Mandelblit rechazó el pedido de Netanyahu de posponer de nuevo la audiencia.

Las nuevas elecciones han sido programadas para el 17 de septiembre con lo que la nueva Knéset no tendría suficiente tiempo para promulgar, antes de la audiencia, una legislación que le garantice al primer ministro, si es reelecto, la inmunidad.

Entre tanto, el laborismo vuelve a fagocitar a su líder, esta vez en la persona de Avi Gabbay, a quien poco tiempo atrás había ungido como su salvador, tras el peor resultado de su historia, apenas seis escaños en la Knéset (integrada por 120 diputados), lo que pone sobre el tapete el interrogante si el partido que fundó el país y tuvo como líder al carismático primer ministro David Ben Gurión, habría cumplido ya su ciclo histórico.

Mientras tanto, el intercambio de fuego accidental entre las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel y el aparato de seguridad palestino en la ciudad cisjordana Nablus, durante un operativo de rutina, y que finalizó con dos agentes palestinos con heridas leves, recuerda una vez más el equilibrio inestable que reina en la zona.