Las elecciones en Israel y la Autoridad Palestina

Post thumbnailFoto: Hussein Malla / Pool via REUTERS
Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs. 

  • El liderazgo de la Autoridad Palestina está muy decepcionado por los resultados de las elecciones generales del 9 de abril de 2019 en Israel.

  • El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, está preocupado por la intención del reelecto primer ministro Benjamín Netanyahu de extender la soberanía israelí a partes de Cisjordania. Las fuentes de AP dicen que no tienen formas prácticas de prevenir esto.


Los altos cargos de la Autoridad Palestina (AP) están muy decepcionados por los resultados de las elecciones generales en Israel, que tuvieron lugar el 9 de abril de 2019. La esperanza del presidente de la AP, Mahmoud Abbas, y del liderazgo de Fatah, de que el primer ministro Benjamín Netanyahu fuera derrotado por Benny Gantz, líder del Partido Azul y Blanco, fue frustrada y resultó en decepción.

El funcionario principal de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), Saeb Erekat, expresó esta opinión cuando se anunciaron los resultados finales de las elecciones al afirmar: "Los israelíes han votado no a la paz para preservar la situación actual. Han dicho no a la paz y sí a la ocupación".

Durante la campaña electoral, el liderazgo de la Autoridad Palestina tuvo cuidado de no emitir declaraciones que podrían haber sido interpretadas como interferencias en las elecciones en Israel y útiles para el primer ministro Netanyahu. Sin embargo, cualquier niño en Cisjordania y Gaza saben que el liderazgo palestino deseaba la caída de Benjamín Netanyahu.

El 9 de abril de 2019 Mahmoud Abbas jugó el juego supuestamente "neutral" cuando dijo durante una visita a un hospital de Ramala: "Estamos observando lo que está sucediendo con nuestro vecino y esperamos que tomen el camino correcto hacia la paz".

En este momento lo que preocupa al liderazgo de la Autoridad Palestina es el fortalecimiento del bloque de la derecha en Israel y la esperada publicación del "Trato del Siglo" del presidente Trump. Pero lo que más les preocupa es el anuncio del primer ministro Netanyahu del 8 de abril de 2019 de que había informado al presidente Trump de su intención de anexar territorios de Cisjordania "gradualmente y en coordinación con los Estados Unidos".

Los altos funcionarios de Fatah dicen que la Autoridad Palestina es impotente ante cualquier intención de anexar los asentamientos y territorios adicionales en Cisjordania, y no tiene ninguna opción diplomática para evitarlo.

Abbas anunció el 8 de abril de 2019 que la Autoridad Palestina rechazó el Trato del Siglo de Trump. "Lo que sea, será", declaró Abbas. Él continúa boicoteando la Administración de los Estados Unidos y está muy preocupado por la postura debilitada de los países árabes hacia la política de Trump en el Medio Oriente. Los países árabes mostraron esta debilidad cuando el gobierno de Trump reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y declaró Jerusalén como la capital de Israel, y solo reforzó la fuerte frustración del liderazgo palestino. Los líderes árabes han demostrado que son fuertes en sus condenas, pero no hacen nada cuando se trata de actuar.

La Autoridad Palestina está preocupada por la anexión de grandes bloques de asentamientos en Cisjordania y partes del Área C. Las fuentes de la AP afirman que Israel no está interesado en anular los acuerdos de Oslo porque no quiere manejar las vidas de tres millones de palestinos. Israel quiere el territorio real, y la Autoridad Palestina se quedará con la carga de cuidar la vida cotidiana de los residentes de Cisjordania.

Mahmoud Abbas ha fracasado estrepitosamente en sus decididos esfuerzos por crear oposición en el ámbito internacional a las políticas del presidente Trump con respecto al conflicto israelí-palestino. Las fuentes principales de Fatah han tratado durante el año pasado de persuadirlo para que abra un canal secreto de comunicación con la Administración de los Estados Unidos para suavizar los enfrentamientos entre la Autoridad Palestina y el Gobierno de los Estados Unidos. Sin embargo, Abbas se negó obstinadamente y continúa boicoteando la Administración Trump.

Abbas rechaza los ruegos para reconciliarse con EE. UU.

El resultado de la política de Abbas hacia la Administración Trump solo causará un daño mayor a los intereses palestinos. Abbas se encuentra actualmente en una situación difícil. Existe una profunda división dentro de la sociedad palestina y una ruptura entre Cisjordania y la Franja de Gaza. El presidente de la AP se opone a una intifada armada contra Israel, pero su estrategia de "resistencia popular por medios pacíficos" ha sido un rotundo fracaso en los territorios de Cisjordania.

Las fuentes de Fatah temen que la victoria electoral de Netanyahu y el crecimiento del bloque de la derecha en la Knesset le den a Netanyahu el impulso para avanzar en el proceso de imponer la soberanía israelí sobre tierras de Cisjordania y para evacuar el asentamiento beduino de Khan al-Ahmar en el camino al Valle del Jordán.

La obstinación de Abbas obliga a los palestinos a acostumbrarse a cualquier nueva situación que les imponga la Administración Trump e Israel. Abbas no tiene el coraje político para "colgar su sombrero" y renunciar a su cargo.

El presidente de la Autoridad Palestina continúa apegándose a su asiento y cuidando sus importantes intereses económicos y los de sus dos hijos. El liderazgo de la Autoridad Palestina le tiene miedo y los altos funcionarios de Fatah prefieren evitar las disputas con él debido a la batalla por la sucesión. Abbas es un político obstinado que no aprecia las críticas. Cualquiera que discuta con sus políticas se encontrará aislado y fuera del juego político. Los propios palestinos, en lugar de beneficiarse con su liderazgo están pagando el precio por su soberbia.




Acerca de Yoni Ben Menachem: Veterano comentarista de asuntos árabes y diplomáticos de la Radio y Televisión de Israel, es un destacado analista de Medio Oriente para el Jerusalem Center for Public Affairs. Se desempeñó como director general y editor en jefe de la Autoridad de Radiodifusión de Israel.