La Opera Israelí estrena la ópera americana “Dead Man Walking” 

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La próxima producción que se presentará en la Opera Israelí, es “Dead Man Walking”  la primera ópera de Jake Heggie, con un libreto por Terrence McNally basada en una historia verdadera y escalofriante, la ópera estadounidense más representada en los repertorios del siglo 21: la fascinante historia de una monja estadounidense que intenta consolar a un prisionero asesino condenado, en su camino al corredor de la muerte. Una versión operística de la película internacionalmente poderosa estrenada en el 2000.

La orquesta Sinfónica de Rishon LeZion será conducida por Patrick Summers y la dirección dramática es de Tomer Zvulun. Con un elenco de solistas muy importante encabezado por Maya Lahyani y Michael Mayes en los roles principales, con el coro de la opera  dirigido por Ethan Schmeisser y con el joven Coro Efroni. Se presentará en el Hogar de la Opera de Tel Aviv entre el 11 y el 19 de diciembre.

La hermana Helen Prejean, es una monja católica perteneciente a las Hermanas de San José de la Medalla y una de las más célebres activistas por la abolición de la pena de muerte en los Estados Unidos. En sus experiencias como “consejera espiritual” de varios condenados a muerte está basada la película “Pena de muerte” que realizó en 1995, el actor y director Tim Robbins, una adaptación de la novela escrita por Prejean. En ambos medios se describe la profunda conmoción de los crímenes espeluznantes hasta las consecuencias de esos crímenes en las familias de las víctimas y los propios prisioneros.

El pianista y compositor estadounidense Jake Hagey, junto con el dramaturgo Terrence McNally, crearon la ópera “Dead Man Walking” siguiendo la película, que se estrenó el 7 de octubre de 2000 en el Teatro de la Ópera de San Francisco y que ha sido presentada en 70 teatros. Es una ópera que aborda un tema político controvertido: la pena capital. Pero el compositor, el libretista y el equipo de producción no toman posición, solo cuentan una historia que trata con preguntas filosóficas serias sobre las elecciones morales relacionadas con el pecado y el castigo. Cada uno de los muchos personajes de la ópera: Helen la monja, el administrador de la prisión, el sacerdote de la prisión, los presos, las monjas, los padres de los niños asesinados, la madre del prisionero ejecutado, lidia con las preguntas morales planteadas por la historia..

Según el director de producción Tomer Zvulun, actual director de la Ópera de Atlanta: “El poder de la ópera radica en las preguntas que presenta y no en las respuestas que da. Dondequiera que se presentó la ópera, vi a la gente en la audiencia dividida en dos campos opuestos. El primer grupo que exigió “un ojo por ojo” y que simpatiza con el  dolor de sus familias. El segundo grupo con los que creían en la compasión y veían los problemas que trae la pena de muerte”.

Sobre la música Patrick Summers que también condujo el estreno mundial en el 2000, dice: “Jake Hagey cree en la capacidad de la ópera de expresar toda la diversidad de la experiencia humana. No es un activista político o social, es un compositor de historias y seres humanos que descubren quiénes son cuando se enfrentan a luchas que nunca han buscado o elecciones que nunca se verán obligados a tomar. Escribe óperas que quiere predecir y escuchar. Su lenguaje musical es tonal y conmovedor. Como lo hace para nuestros recuerdos y nuestras asociaciones espirituales” Agrega: “La música de Hagey se basa en tradiciones musicales clásicas y logra traducir la emoción y el drama en sonidos. Su orquestación es rica y romántica en su claridad, que recuerda a las grandes óperas románticas del siglo XIX”

Fotos gentileza de la Opera Israelí