La Liga Árabe condena la promesa electoral de Netanyahu

Post thumbnailLiga Árabe Foto: REUTERS/Mohamed Abd El Ghany
Los ministros de Exteriores de la Liga Árabe condenaron enérgicamente la promesa electoral del primer ministro, Benjamín Netanyahu, sobre la anexión del Valle del Jordán, en Judea y Samaria (Cisjordania).

En un comunicado conjunto tras reunirse en El Cairo, los jefes de la diplomacia advirtieron de que en caso de ser reelegido en los próximos comicios y llevar a cabo a la anexión, se lo tomarán como "un anuncio israelí del fin del proceso de paz y una destrucción de toda su base".

"Es un hecho grave y una nueva agresión israelí que viola de forma flagrante la ley internacional, la Carta de la ONU y las decisiones con legitimidad internacional", alegaron en la nota, poco después del discurso de Netanyahu.

Ante la gravedad del asunto, los ministros de Egipto, Sameh Shukri; Jordania, Ayman Safadi; y la Autoridad Palestina, Riad Malki, junto con el secretario general de la entidad panárabe, Ahmed Abulgueit, mantuvieron una reunión urgente al margen del encuentro de la organización.

El delegado palestino para la Liga Árabe, el embajador Diab al Luha, afirmó que durante el encuentro a cuatro consideraron que, de producirse, la anexión "enterraría cualquier posibilidad de paz para los próximos cien años".

La medida es, a su juicio, un "crimen de guerra" y ayuda a establecer un "apartheid", además del "extremismo y el derramamiento de sangre".

Por otro lado, la cumbre de titulares de Exteriores estuvo marcada por las discrepancias entre los países miembros, entre ellas por la reincorporación o no a la institución de Siria, que fue expulsada pocos meses después del estallido de la guerra civil en 2011.

Arabia Saudita y Qatar rechazaron el regreso de Damasco, algo que sí fue apoyado por Irak y el Líbano.

Finalmente, se decidió el debate en la próxima cumbre de la Liga, prevista para marzo de 2020.

También surgieron diferencias entre la delegación libia liderada por Mohamad Siala, ministro de Exteriores del Gobierno respaldado por la ONU, y los representantes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto.

Siala y su equipo propusieron la inclusión de un artículo que condenara los ataques de las fuerzas del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte de Libia, contra Trípoli, a lo que El Cairo, Riad y Abu Dabi se negaron alegando que tienen derecho a hacerlo como actor "nacional" del conflicto.

Finalmente, los tres optaron por una respuesta diplomática e insistieron en su compromiso con la soberanía de Libia, la paz en su territorio y los rechazos a las injerencias externas, explicó el asistente del secretario general de la Liga Árabe para Asuntos de Información, Badr al din Alali.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar el Gadafi.

Acudieron a la reunión de en la capital egipcia representantes de 21 países y entidades árabes a diferentes niveles, entre ellos ministros de Exteriores de Egipto, Jordania, Túnez, Bahréin, Arabia Saudita, Irak, Libia y la Autoridad Palestina. EFE y Aurora