La cumbre de Bahréin comienza con grandes esperanzas pero bajas expectativas

Post thumbnailGran Mezquita Al Fateh en Manama Bahréin Foto: Cuerpo de Marines de Estados Unidos Wikimedia Dominio Público
Estados Unidos lanza hoy, martes, su propuesta de paz para resolver la disputa israelí-palestina con una ambiciosa iniciativa económica en Manama, la capital de Bahréin, con la expectativa de que allane el camino a  una solución política del conflicto.

Pero la cumbre de dos días, denominada “Paz para la Prosperidad”, ha sido recibida con indiferencia, debido al rechazo rabioso de los palestinos y la observación de los críticos que sostienen que el plan centrado en los aspectos económicos es insuficiente para atender las cuestiones centrales más sensibles del conflicto israelí-palestino.

El plan, que es promovido por Jared Kushner, yerno y asesor principal del presidente estadounidense, Donald Trump, busca reunir más de 50 mil millones de dólares para los palestinos y sus vecinos árabes con el objetivo de crear un millón de puestos de trabajo y duplicar el Producto Bruto Interno (PBI) de la Autoridad Palestina (AP) en una década.

El plan es boicoteado fieramente por la AP, con su presidente, Mahmoud Abbás, a la cabeza, quien ha asegurado que fracasará.

Sin embargo, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos participarán al igual que Egipto, Jordania y Marruecos, aunque éstos tres últimos envían solo a viceministros. Irak, Kuwait y el Líbano también boicotean el foro.

La delegación de EE.UU, esará encabezada por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin También participarán en el foro la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, y el propio Jared Kushner.

Debido al boicot de los líderes palestinos, la Casa Blanca no invitó al foro a funcionarios del gobierno israelí, para mantener el carácter “apolítico” del evento, excepto a un puñado de representantes del sector  privado israelí.