Joven británica dice que la policía de Chipre la obligó a retirar la denuncia de violación en grupo contra adolescentes israelíes

Post thumbnailAya Napa Foto: Vitaly Lischenko (Vlish) Wikipedia CC BY-SA 3.0
Una joven británica de 19 años afirmó este lunes haber sido obligada por la Policía chipriota a retirar la denuncia que presentó en julio en la que argumentaba haber sido víctima de una violación en grupo por parte de doce adolescentes israelíes.

Se trata de la tercera vez que la joven británica cambia su versión, de acuerdo con el informe de la prensa local. Primero dijo que fue violada en grupo, mientras algunos le retenían las manos y ella gritaba. Luego se retractó indicando que había mantenido una relación sexual consensuada con tres de ellos, y que los denunció porque la filmaron sin su consentimiento. Ahora acusa a la policía chipriota de haberle forzado a retirar su denuncia inicial.

Según medios locales, la joven aseguró que retiró la denuncia -que había presentado pocos días antes- exhausta tras pasar varias horas en una comisaría sufriendo presiones por parte de los agentes, que dictaron una declaración en la cual la joven admitía haber emitido una denuncia falsa.

Su abogado argumentó que la Policía chipriota obtuvo su confesión bajo presiones y amenazas.

Además, afirmó que la joven no tuvo acceso a un letrado durante las horas que pasó en comisaría, tal como recoge el Convenio Europeo de Derechos Humanos, y que el procedimiento no fue grabado.

Varios medios recogen además que la joven envió un mensaje a sus amigos desde la comisaría en el que les contaba que los agentes la estaban presionando para firmar algo que no entendía, y que no le dejaban contactar con un abogado.

El pasado 18 de julio doce adolescentes israelíes de entre 15 y 18 años fueron detenidos en la turística localidad chipriota de Ayia Napa a raíz de esta denuncia.

Los doce sospechosos se encontraban en Chipre de vacaciones cuando supuestamente violaron y grabaron a la mujer en el hotel donde ella y los detenidos se alojaban, según lo que la misma denunció inicialmente.

Pocos días después, la joven fue detenida por falso testimonio cuando cambió su versión y declaró que los encuentros sexuales con tres de ellos fueron consensuados. Del resto no se encontraron restos de ADN en el cuerpo de la joven, según los medios chipriotas.

En ese momento afirmó que lo hizo porque los adolescentes la filmaron sin su consentimiento y que ese fue el motivo de la denuncia.

La joven británica se presentará ante un tribunal chipriota el próximo 7 de agosto acusada de delito de falso testimonio, algo que en Chipre puede ser castigado con un año de prisión y una multa.

Cinco de los israelíes sospechosos fueron liberados casi al principio y los otros siete restantes fueron absueltos de todos los cargos una semana y media más tarde, y regresaron a Israel. En el Aeropuerto Internacional Ben Gurion, en las afueras de Tel Aviv, fueron recibidos por parientes y amigos, celebraron con champagne y declararon a la prensa que no se arrepentían de nada.

Algunos de los jóvenes israelíes dijeron que presentarán una demanda por daños y perjuicios contra la joven. El Canal 13 informó que las autoridades locales también consideran demandar a la joven turista por 60 mil euros por los costos de la investigación.

Tras confesar que la violación había sido fabricada, la joven dijo a los detectives chipriotas que mantuvo relaciones sexuales consensuadas con tres de los adolescentes, pero cuando se negó a permitir el ingreso de un cuarto, la echaron de la habitación, apuntó el Canal 12 de la televisión. Estaba furiosa por la humillación y cuando les contó a sus amigos lo que había sucedido, le aconsejaron denunciarlos a la policía. EFE y Aurora