Isaac Querub: “Los judíos en España estamos perfectamente integrados en el seno de la sociedad”

Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), repasó en una conversa telefónica con Aurora los temas candentes que conciernen a los judíos de España
Post thumbnailIsaac Querub, presidente de la FECJ, durante un acto en el Centro Sefarad-Israel.
Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), tiene las raíces familiares de tantas familias sefardíes: nació en Tánger, al norte de Marruecos, ciudad reconocida en el pasado por su numerosa e influyente comunidad judía, en gran parte descendientes de los expulsados de Sefarad en 1492 durante la Inquisición. A los 10 años se mudó a Madrid con su familia. Se escolarizó en el Liceo francés, estudió derecho y empresariales, y dedicó buena parte de su vida profesional al comercio de materias primas como el petróleo o los metales minerales, tanto en África como en Oriente Medio y Europa. En una conversa telefónica con Aurora, repasó los temas candentes que conciernen a los judíos de España: ”la ley de derecho al retorno por fin salió, y supone un hito histórico en la reconciliación y la concordia de España y sus judíos. Supone una rectificación de los errores del pasado, y sobretodo supone un gesto de apertura y convivencia mirando hacia el futuro”.

Ofer Laszewicki Rubin - Tel Aviv

Ahora ejerce de presidente de la FCJE, pero tiene una larga trayectoria como integrante y dirigente de organizaciones e instituciones judías.

Fui presidente de Maccabi España a los 27 años, y de hecho me tocó presidir la delegación del equipo español en Israel en la 13ª edición de las “Macabiadas” –olimpiadas judías- de Israel en  los años 80, donde fue un honor encabezar con la bandera española a nuestro equipo. He sido presidente de la comunidad judía de Madrid desde 1996 hasta 2001, presidente de la asociación de amigos de Yad Vashem en España desde 1997 al 2016, y de joven fui el fundador de lo que se llamó “Irgun Tsioní Hatzmaí” (Organización Sionista Independiente), y de la revista Garín, que en su momento fueron un grupo y periódico clandestinos, poco después de la muerte de Franco en 1977. También fui gobernador de la universidad de Tel Aviv hace 20 años, y copresidente de la asociación de amigos de la universidad de Tel Aviv en España.

Para quienes no hayan oído hablar de ustedes, ¿qué representa la FCJE?

Se trata de la institución judía más importante, porque representa oficialmente y de acuerdo con la legislación vigente al judaísmo español. Y cuando digo al amparo de la legislación es el convenio con el estado, firmado y aprobado por las cortes en noviembre de 1992. Es un cargo voluntario y honorífico sin retribución, que se elige por elección directa de las comunidades judías de la federación.

¿Cuáles son las principales funciones y actividades de la FCJE en la actualidad?

La representación oficial del judaísmo oficial y trabajar por la seguridad de las comunidades, así como los miembros y asociados de la federación.

Generalmente, ha sido difícil concretar en números la población judía de España. Según sus estimaciones, ¿cuántos judíos y cuantas comunidades existen actualmente?

Normalmente hablamos de 13 comunidades afiliadas a la federación, que representan a más del 95% de los judíos en España. Suelo decir que somos menos de 100.000, y creo que registrados en total, entre comunidades y entidades asociadas, a lo mejor alrededor de 45.000

En efecto, hay cierta confusión.

Porque después de la II GM los judíos han sido muy reacios a inscribirse en un registro, porque fue el método utilizado por los nazis para la deportación. Casi se ha hecho una costumbre, y normalmente los judíos prefieren no figurar en ningún registro.

En 2015 España y Portugal aprobaron el derecho de retorno a los sefardíes, una ley que da la opción de obtener el pasaporte a los judíos que puedan demostrar que son descendientes de los expulsados de Sefarad durante la Inquisición de 1492. Debido a las complicaciones burocráticas, los exámenes de idioma y el alto coste económico, parece que no tantos como se esperaba inicialmente han culminado el proceso.

Esta ley ha sido una iniciativa de la FCJE, planteada en el 2012 al gobierno de España, y en particular al ministro de justicia de entonces Alberto Ruiz Gallardón. Debo decir que el ministro apoyó la iniciativa desde el principio, pero en el seno del gobierno no había unanimidad a favor de esta ley. Por eso, el contenido y los requisitos de la ley se fueron complicando.

No obstante, la ley por fin salió, y supone un hito histórico en la reconciliación y la concordia de España y sus judíos. Supone una rectificación de los errores del pasado, y sobretodo supone un gesto de apertura y convivencia mirando hacia el futuro.

La ley  fue aprobada por unanimidad, sin ningún voto en contra, ni tan siquiera de la izquierda o la extrema izquierda. Como anécdota, Jon Iñarritu, diputado y representante de Bildu –izquierda independentista vasca-, me recibió hablando en hebreo el día de la votación, donde  yo asistía desde la tribuna de invitados.

¿Disponen de cifras concretas sobre cuantos sefardíes obtuvieron el pasaporte?

El gobierno esperaba entre 90.000 y 200.000. La Federación nunca dio una cifra, porque eso era especular. Nosotros, que manejamos los números, calculamos que para final del periodo de vigor de la ley, que termina el 1 de octubre de 2019, habrán 30.000 sefardíes que lograron conseguir la nacionalidad.

¿De qué países proceden?

Fundamentalmente, la mayoría son venezolanos, argentinos, mejicanos e israelíes.

Los judíos de España piden restituir Santa María la Blanca como Sinagoga Mayor de Toledo, que tras el pogromo de 1391 fue reconvertida en una iglesia. ¿Por qué motivo?

Porque es verdad. En noviembre de 2012, y delante del cardenal Koch en representación del Vaticano, y delante del nuncio apostólico de España, yo como presidente de la federación reivindiqué la devolución simbólica de Santa María la Blanca como sinagoga a la comunidad judía de España. Por dos motivos: en esta atmósfera y ambiente de reconciliación, creemos que se trata de un símbolo extraordinario por la importancia simbólica de la sinagoga, y en segundo lugar creemos profundamente en el dialogo judeocristiano, iniciado por el Papa Juan XXIII, con la declaración nostra aetate aprobada bajo el papado de Pablo VI.

Creemos que la iglesia católica tuvo su parte de responsabilidad en la Inquisición y la expulsión de los judíos de España en 1492, y creemos que la devolución simbólica podría ser un gesto muy apreciado por los judíos del mundo, marcando una reconciliación definitiva entre la Iglesia católica y los judíos sefardíes descendientes de los expulsados.



En ciudades como Madrid, Barcelona o Melilla hay escuelas judías, pero su visibilidad pública es muy discreta. ¿La identidad judía debe permanecer oculta o cree que debe abrirse más a la sociedad?

La pregunta no tiene mucho sentido hoy, porque de ninguna manera los judíos se ocultan en ninguna ciudad de España, y desde la aprobación de la constitución de 1978, los judíos pueden practicar su judaísmo y tradiciones de manera completamente libre y en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos.

No obstante, en países como Francia, son habituales las imágenes de escuelas y centros de rezo judíos custodiados por efectivos armados de las fuerzas de seguridad. ¿Cómo valora la situación de seguridad  de las comunidades en España?

Gracias a Dios, en España no ha habido una sola muerte de judíos por motivos antisemitas o terroristas. En segundo lugar, los colegios judíos funcionan bien, pero si con custodia policial. Nadie oculta y nadie ignora que existe un peligro procedente del Islam radical.

Justo hace tres días se publicó que uno de los activistas que pidió el boicot al cantante judío estadounidense Matisyahu en el festival de Reggea “Rototom” de Benicassim en 2015 afrontará un juicio en que se le piden cuatro años de cárcel. El movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) acusó al artista de “sionista” y de apoyar al ejército de Israel por actuar en un acto benéfico en favor de soldados. ¿Cuándo se traspasa la línea entre la crítica a las políticas de Israel y el antisemitismo?

Cuando se pone en tela de juicio la legitimidad el estado de Israel. Como bien sabe todo el mundo, no hay más crítico que el pueblo judío. No hay más inconformista que los judíos. Pero lo que nosotros hemos visto en los últimos tiempos es que se utiliza la crítica al proceder de un gobierno o de otro para poner en duda o para deslegitimar la independencia y el estado de Israel, y eso no lo vamos a admitir, porque eso es nueva judeofobia, o antisemitismo disfrazado.

En este caso, cuando supimos de las declaraciones de BDS, hablé con la dirección del festival y las autoridades locales, y denunciamos esa situación que calificamos de hipócrita, vergonzante y de antisemita, sin duda alguna. Porque por el mero hecho de ser judío se le exigió a un cantante que se definiera políticamente, pero solo se le exigió esto al cantante judío. Y tenemos que añadir que la prensa nacional, encabezada por el diario El País, que editorializó al respecto, las autoridades locales, el gobierno central y la dirección del propio festival condenaron esa iniciativa de BDS. Fue lo que hasta ahora ha sido la mayor derrota de BDS. Como sabemos, BDS, financiado por oscuros intereses árabes, no tiene más objetivo que deslegitimar al estado de Israel, la única democracia en Oriente Medio.

Cuando Israel salta a las portadas por una escalada del conflicto con los palestinos, los judíos de España suelen ser cuestionados.

No, a nosotros nunca nadie nos ha exigido un posicionamiento por parte de nadie, ni autoridades españoles ni israelíes.

Más que a nivel oficial, nos referíamos a lo que ocurre en tertulias familiares o laborales.

Nosotros los judíos en España estamos perfectamente integrados en el seno de la sociedad, pero tenemos muy claros cuales son nuestras inquietudes, intereses, y normalmente coincide con el de la mayoría de los españoles. Cuando hablamos de temas judíos e israelíes, lo tenemos todo muy claro.

Próximamente habrá elecciones en Israel. ¿Cómo lo siguen y en qué grado afecta a la judería española?

Por supuesto que seguimos con muchísimo interés todo lo que ocurre en Israel. Desde la FCJE aceptaremos y respetaremos el resultado de las urnas, como siempre, y nosotros apoyamos y apoyaremos al estado de Israel independientemente del gobierno que haya en un momento determinado.

Respecto al conflicto político en Cataluña ha habido intensos debates en el seno de las comunidades judías. Hay quienes comparan las aspiraciones independentistas catalanas con la lucha de los sionistas por lograr su estado propio, mientras otros inciden en la importancia de mantener la lealtad a la Constitución. ¿Cuál es la posición de la FCJE?

Estamos al tanto, como saben por cada judío existe una opinión o sensibilidad diferente, y así hemos vivido a lo largo de toda nuestra historia. La posición de la FCJE es perfectamente clara: estamos con la Constitución y con las leyes vigentes. No olvidemos que España es un estado de derecho, en el cual se reconoce legalmente el derecho a la diferencia, y nosotros, como tradicionalmente hemos defendido siempre, somos partidarios de la diversidad y de la convivencia y el respeto por el prójimo.

¿Existe cooperación entre la comunidad judía española con otras minorías para aunar fuerzas en la lucha contra el la discriminación y el racismo?

Las relaciones entre las diferentes religiones es muy correcta en España, y además formamos parte de la comisión asesora del gobierno en materia de libertad religiosa. Es un foro constituido al amparo de la ley, donde tenemos ocasión libremente de plantear todos los problemas que puedan afectarnos. Debo señalar que tenemos mucho respeto por los actuales líderes de todas las religiones de notorio arraigo en España, como católicos, musulmanes y evangélicos.

España, como otras naciones europeas, está viviendo un auge de la extrema derecha, escenificado por la entrada del partido Vox en el parlamento autonómico de Andalucía. ¿Le preocupa?

Evidentemente, a la federación le preocupa mucho el renacimiento de los nacionalismos excluyentes y de la extrema derecha neonazi en toda Europa. En España, en efecto existe un partido que, por primera vez, ha obtenido escaños en un parlamento autonómico, y creo que debe interpretarse como una llamada de atención a todos los partidos políticos con representación parlamentaria en España. Desde luego, nosotros seguiremos la evolución con muchísima atención y preocupación.

Desde la FCJE impulsaron una reforma del código penal para fomentar el estudio del Holocausto nazi entre los estudiantes adolescentes.

Pedimos que se incluyera en el currículo escolar el estudio de la historia del Holocausto, lo cual fue aprobado por el parlamento, y hoy todos los niños de 15 a 18 años deben estudiarlo por ley. Al amparo de esa ley, la FCJE ha firmado en 2018 un acuerdo con el gobierno de España y el ministerio de Educación un convenio que se llama “convenio para la erradicación del antisemitismo en España”, único en su género en Europa, lo cual demuestra una firme intención de la sociedad española de enfrentarse a los fantasmas del pasado. Y debo reconocer públicamente que nuestros interlocutores fueron gente de mucha inteligencia, visión y mucha valentía.

También planteamos al gobierno la reforma del artículo 607 párrafo 2, y del 510 del código penal. Esto supone un mayor grado de protección contra los delitos de antisemitismo cometidos de manera directa e indirecta, y contra la negación del genocidio, cuando esto incite al odio.