Historiador polaco busca reivindicar a judíos masacrados por vecinos

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Un importante historiador estatal en Polonia está buscando la exhumación de cuerpos de judíos asesinados por aldeanos polacos, citando a un testigo que afirmó que los alemanes organizaron la masacre.
Krzysztof Krasowski, líder de la oficina regional del Instituto del Recuerdo Nacional, (IPN en sus siglas en polaco) en Białystok, envió el mes pasado la petición de exhumación en el pueblo de Jedwabne a la sede de su organización en Varsovia, informó la agencia de noticias PAP, que dio el testimonio de una mujer de 89 años identificada en los medios polacos sólo como Antonina K.
La masacre de 1941 en Jedwabne, donde según los historiadores de IPN por lo menos 340 judíos fueron asesinados por los vecinos en medio de un vacío de poder después de la invasión de Alemania a Polonia, se convirtió en un tema altamente polarizador en Polonia desde que se publicó un libro sobre el tema en el 2001, cuyo autor es Jan Gross.
Los historiadores revisionistas y los activistas nacionalistas que insisten en que los polacos fueron meramente víctimas del salvajismo nazi y que nunca perpetraron atrocidades contra los judíos han discutido las conclusiones de Gross, que es profesor en Princeton y alegan que la masacre fue perpetrada u orquestada por alemanes.
La campaña para exhumar cuerpos en Jedwabne se intensificó después del ascenso al poder del partido de derecha Justicia y Libertad de Polonia en las elecciones de 2015. Sin embargo, los principales historiadores de IPN no habían presionado formalmente para una exhumación antes de la petición de Krasowski. El año pasado, el intendente de Jedwabne añadió su voz a los que exigían una exhumación.
En el pasado, se citó la presencia de casos de balas alemanas en Jedwabne como prueba de la intervención alemana en el asesinato. Pero los historiadores rechazaron este hallazgo como poco concluyente, argumentando que las balas podrían haber sido introducidas en varios momentos después de que la masacre ya hubiera tenido lugar.
En los últimos años, las autoridades polacas han agredido a individuos que consideran hostiles a los intereses nacionales polacos. El año pasado, el parlamento de Polonia aprobó una ley que prohíbe la categorización del campo de exterminio nazi de Auschwitz en Polonia, como un “campo polaco”. Y Jan Gross, que expuso el pogrom de Jedwabne en su investigación, está bajo investigación policial por presuntamente insultar al honor del pueblo polaco. Se castiga como ofensa en Polonia decir que los polacos mataron a más judíos durante la Segunda Guerra Mundial que la cantidad de alemanes que mataron los polacos durante el mismo período.