Historia sobre las puertas del templo en una sinagoga porteña

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Corría el año 2003, y el arquitecto a cargo de la construcción de una Sinagoga contrata al artesano en joyas y especialista en acero inoxidable Ariel Scornik para el diseño de las puertas.  Se inspiró en la salida de Egipto, las columnas de fuego y humo. Desarmando el Isotipo de la Comunidad, y descomponiéndola para simular el fuego (originalmente eran manos) logró el efecto tan buscado. Se llevó la maqueta realizada a 4 metros por alto por 8 metros de ancho. Basada en hierro cubierto por bronce florentino, se terminó en el mismo predio de la obra del Templo. Se fabricaron bisagras y pasadores acordes a puertas de 4 metros de altura, y para que el movimiento sea liviano, se lo montó sobre crapodinas con el agregado de un freno para que se sus movimientos lleven cierta lentitud.

Dice el autor, Ariel Scornik que la noche de la inauguración, le temblaban las piernas y fue como una caricia al corazón.  Al cabo de un año y meses, un amigo suyo fue a un casamiento en esa comunidad. Aprovechó el artesano para decirle que mire las puertas (de más de 300kg cada una) y que se fije que estaban firmadas por él.  Buscó y la firma había desaparecido. Las habían borrado.

Gracias a la intervención de Rubén Fleischer, el joyero y artesano Ariel Scornik consiguió una entrevista con el Rabino Avruj. El Rabino prometió averiguar si el borrado de la firma obedecía a algún motivo religioso dado que se trataba de las puertas del Templo. Luego de unos meses, le confirmaron que no había motivo alguno para que no esté su firma en las puertas. Este martes 12 de noviembre, en la Comunidad Amijai se colocó la firma del autor sobre su bellísima creación.

Dijeron palabras alusivas el Secretario de Cultura y Creatividad de la Nación,  Andrés Gribnicow; Augusto Penedo (arquitecto del proyecto del Templo) y Jacques Zweiman,  quien dirigió su discurso alusivo a la importancia religiosa de las puertas del Templo. Acompañaron miembros de la comunidad, amigos del autor, autoridades  y quien ofició de nexo para la resolución de la firma: Rubén Fleischer.