Héroe noruego de la Segunda Guerra Mundial que frustró las ambiciones nucleares nazis, falleció a los 99 años

Post thumbnailJoachim Rønneberg (izquierda), recibe al Rey Haakon VII de Noruega en el estreno de la película Operation Swallow (La batalla del agua pesada)
Joachim Holmboe Rønneberg, fue un oficial del ejército noruego y el hombre que lideró una audaz redada en la Segunda Guerra Mundial frustrando las ambiciones nucleares de los nazis en Alemania murió a los noventa y nueve años de edad.
Conocido por su resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente en la “Operación Gunnerside”, sabotaje contra la fábrica que destilaba el agua pesada para la Alemania nazi, donde hicieron estallar la central eléctrica (1943), en la Noruega ocupada durante la Segunda Guerra Mundial.
Desplazándose en esquíes en las montañas del Telemark, viviendo en bosques en condiciones difíciles, cubiertos de nieve, y tras la persecución despiadada de los radionometristas de la Gestapo y de los Alpenjäger alemanes, los saboteadores noruegos llegaron finalmente a la compleja planta de electrolisis que producía a cuentagotas la inestimable agua pesada, isótopo del hidrógeno, en la Operación Swallow.
Joachim Roeneberg y sus compañeros, que sintieron que estaban siendo enviados a una misión suicida, se lanzaron en paracaídas sobre una montaña cubierta de nieve, se deslizaron hacia su destino y volaron las instalaciones.
Para los artilleros, esto fue muy importante en ese momento; solo mucho más tarde entendieron el verdadero propósito del ataque que se les pidió que realizaran.
Nacido en 1919, en la ciudad de Aalesund, Roeneberg huyó a Gran Bretaña después de la invasión alemana de Noruega en 1940, recibiendo entrenamiento militar antes de regresar a su país para realizar luego diferentes misiones durante la guerra.
Después de la liberación de 1945 se convirtió en un reportero de radio, pero rara vez habló de sus logros en tiempos de guerra. Más adelante en su vida, ofreció discursos y conferencias hasta bien entrados los noventa, advirtiendo contra la fuerza destructiva del totalitarismo.