Hafter ordena atacar barcos y aviones turcos en Libia

Post thumbnailTropas del GNA lanzan un mortero contra fuerzas de Hafter en Trípoli Foto: REUTERS/Goran Tomasevic/Foto archivo
El mariscal Khalifa Hafter, el hombre fuerte de Libia, advirtió a Turquía de que impedirá a todos los barcos de ese país atracar en puertos libios y atacará a los militares turcos que se hallen en territorio libio.

El gobierno con sede en Tobruk (este) que tutela el controvertido oficial anunció, asimismo, que cerrará el espacio aéreo y los aeropuertos que controla a los vuelos comerciales procedentes de Turquía, según explicó su portavoz, Ahmad al Masmari.

"El Ejército Nacional Libio (LNA) atacará cualquier tipo de presencia turca en el país", dijo a la prensa local Al Masmari, sin ofrecer detalles.

El anuncio se produce escasos días después de que el gobierno que sostiene la ONU en Trípoli (GNA) denunciara la presencia de soldados franceses entre las fuerzas de Hafter que desde hace tres meses asedian la capital.

Hafter, que controla el este del país, domina todos los recursos petroleros y mantiene estrechas relaciones con las milicias en el sur, lanzó el pasado 4 de abril una ofensiva contra Trípoli a pesar de la presencia en la ciudad del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en un mensaje directo a la comunidad internacional.

Desde entonces, los combates han segado la vida de más de 600 personas, causado heridas a más de 5.000 y obligado a unos 100.000 ciudadanos a abandonar sus hogares y convertirse en desplazados internos.

El GNA cuenta con el apoyo de la ciudad-estado de Misrata, situada a unos 150 kilómetros al este de la capital, donde hay una amplia presencia tanto de tropas italianas como militares y comerciantes turcos.

Además del apoyo de Francia, Hafter cuenta con el respaldo militar de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Rusia, que al igual que el resto de países implicados de alguna manera en el conflicto libio han roto el embargo de armas impuesto en 2011 por Naciones Unidas.

Desde entonces, Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, en el que luchan por el poder y el control de los recursos energéticos dos gobiernos, uno sostenido por la ONU en Trípoli y otro tutelado por Hafter que domina más de 70 % del territorio nacional.

De la división se benefician milicias, grupos jihadistas y en especial mafias dedicadas al contrabando de armas, combustible y personas, que son el verdadero motor de su economía. EFE