Gantz se ve con Rivlin para buscar opciones de gobierno antes del fin del plazo

Post thumbnailBenny Gantz y Reuvén Rivlin Foto: REUTERS Ronen Zvulun
Benny Gantz, encargado de formar gobierno en Israel, expuso la situación al presidente, Reuvén Rivlin, a cuatro días para que se termine el plazo, con el fin de evitar unas nuevas elecciones.

El encuentro, a puerta cerrada y sobre el que no trascendieron detalles, se celebró a petición del líder centrista, que ganó por la mínima los comicios del pasado 17 de septiembre con la coalición Azul y Blanco (Kajol Laván), y se vio con Rivlin para tratar "el estado de las negociaciones de coalición", informó su formación.

Por su parte, el primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, que por ahora no se ha puesto de acuerdo con Gantz para un gobierno de unidad, hizo saltar la polémica por Twitter al denunciar que este podría formar un Ejecutivo en minoría con el apoyo externo de la Lista Unida árabe, tercera fuerza en el Parlamento israelí (Knéset).

"Afrontamos una emergencia que no tiene precedente en la historia del Estado de Israel", declaró el jefe de Gobierno, al asegurar que un Ejecutivo de Azul y Blanco apoyado por la Lista Unida supondría un "peligro para la seguridad" del país y "una amenaza existencial".

Ir a elecciones "es un desastre, pero establecer un gobierno que dependa de los partidos árabes lo es aún más", agregó.

La Lista Unida pretende representar a la población árabe de Israel, que constituye el 20 % de sus habitantes, y recientemente ha acercado posiciones con Gantz.

Diez de sus trece diputados le recomendaron para formar gobierno en las consultas con el presidente, y a finales de octubre se entrevistaron en un simbólico encuentro, siendo esta la primera reunión formal desde 1992 de un candidato israelí nombrado para crear ejecutivo con los parlamentarios árabes.

Con todo, Gantz insistió por Facebook que mantiene su "decisión de crear un gobierno amplio, liberal y de unidad", pero ante las dificultades de pactar con la formación de Netanyahu advirtió de que "no descarta ninguna otra opción".

Precisamente hoy su equipo negociador se reunirá con la coalición centro-izquierdista Laborismo-Guesher y el partido Israel Nuestro Hogar (Israel Beitenu) del nacionalista secular Avigdor Liberman.

A estas alturas, a Gantz le llega la cuenta regresiva. Tiene margen hasta la medianoche del próximo miércoles para comunicar al presidente si ha conseguido acordar una coalición gubernamental.

Si fracasa en ello, Rivlin podría otorgar 21 días a los miembros de la Knéset para que cualquiera intente conseguir el apoyo de una mayoría y pueda así convertirse en primer ministro.

De no alcanzarse esta posibilidad, los ciudadanos de Israel deberán acudir nuevamente a las urnas, tras haberlo hecho ya en abril y septiembre de este año. EFE y Aurora