Expertos israelíes en recursos hídricos responsables de llevar agua a 30 millones de personas en India

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Con una ingeniosa red de intercambio de agua entre represas, expertos israelíes buscan lograr que la castigada región de Marathwada deje de sufrir el embate de la sequía.

Atendiendo a las acciones que convirtieron a Israel de un territorio desértico a un portento mundial en el tema del agua, la agencia gubernamental Mekorot fue convocada y, sorpresivamente, seleccionada para resolver el problema en esta vasta región de la India, que triplica el tamaño de Israel.

La propuesta de Mekorot se basa en una red de embalses intercomunicados en una red que permite un flujo no lineal y recíproco de agua, lo cual logra que el recurso sea administrado y se distribuya a voluntad entre las zonas secas y húmedas según la época del año.

El sistema de red ya era conocido, de hecho los gobernantes locales en Marathwada tenían la certeza de que este sistema era la solución a su problema, pero había un detalle en cuanto al tema: cuando uno de los elementos fallaba en un circuito tradicional todo el sistema se paralizaba. Ese era el gran problema que los expertos israelíes de Mekorot debían resolver. Tal como lo hicieron al desarrollar un circuito basado en loops o lazos.

El proyecto en Marathwada, que involucra unos 11 embalses que surtirán de agua todo el día y todos los días a una población de 30 millones de personas en casi 13 mil poblados, es el mayor proyecto no militar que India e Israel conjugan.

El involucramiento de Mekorot surgió por la iniciativa del Embajador de Israel en India y el proyecto comunicará hidrológicamente la privilegiada región del norte con el árido sur de Marathwada. Israel actuará como consultor mientras que el Gobierno indio será el ejecutor y manejador de las obras que deberán completarse en no menos de cinco años.

Por su parte, en opinión de los expertos israelíes, los ciudadanos indios y sus autoridades tienen la última palabra, bien sea contraviniendo el tradicional desperdicio y haciendo un uso racional del recurso o, en el caso de las autoridades, desarrollando las políticas necesarias que conlleven al beneficio de la población.