Estudiantes de Corea del Sur vienen a Israel a estudiar la Biblia

Decenas de jóvenes surcoreanos muestran una fascinación cultural con el país y el Libro Sagrado. La Universidad de Bar Ilan los acoge y les enseña.
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Fuente: es.israel21c.org / Naama Barak

Estudiar textos antiguos es fascinante. Pero una cosa es analizarlos en un aula repleta y otra muy distinta es hacerlo directamente en el lugar en donde fueron escritos. Si no lo crees, basta con preguntarle a los estudiantes de Corea del Sur que siguen la “moda” de estudiar la Biblia hebrea en el corazón de Tierra Santa.

Durante los últimos años, el departamento de Biblia de la Universidad Bar-Ilan en Ramat Gan recibió a numerosos estudiantes surcoreanos que viajan por todo el mundo para estudiar textos sagrados en su idioma y entorno original.

Uno de ellos es Kim Kyoungsik, un pastor cristiano de 38 años de Seúl. «Como cristianos, conocemos la Biblia hebrea; la llamamos Antiguo Testamento», le explicó a ISRAEL21c. Y añadió: «Nací como cristiano, así que desde muy joven leí la Biblia y escuché su mensaje de parte de mis padres y la iglesia. De forma natural quería aprender hebreo para entender la Biblia judía en su idioma original».

Debido a que en Corea no pudo aprender el idioma con profundidad, Kim decidió venir directamente a la fuente. Pero su curiosidad no se limita al idioma: «También tengo un gran interés en la Tierra Santa misma, así que además quería explorar la geografía de Israel».

El hombre está completando su tesis doctoral sobre las convenciones de la trama en el Rollo de Ester, y tiempo atrás regresó a Corea después de estudiar en Israel durante casi ocho años. «Pude experimentar la Biblia e Israel a través de su geografía física. Viajé mucho durante mis estudios. Y ese tipo de experiencia no se puede hacer en otros países». Su descubrimiento favorito, según contó, fue el desierto de Judea.

«El desierto es un lugar muy simbólico en la Biblia, un lugar muy difícil para vivir pero es representado como un lugar de reunión entre Dios y el pueblo de Israel. Por lo tanto, no podemos vivir en el desierto sin la asistencia divina», manifestó.

Según el profesor Michael Avioz, jefe del departamento de Biblia de Bar-Ilan, en la actualidad hay 30 estudiantes de Corea del Sur registrados, el mayor contingente de estudiantes extranjeros en el país.

«No solo no hay tensiones sino que existe un gran respeto mutuo con los otros estudiantes y profesores”, explicó el académico. Y agregó que la intención no es convertirlos al judaísmo. “Y ellos no quieren hacernos cristianos», sonrió.

Además, según explicó Avioz, “los estudios son científicos y académicos, no religiosos”.

Los estudiantes coreanos encuentran desafíos como las dificultades de lenguaje, las diferentes metodologías de estudio y los problemas generales de aclimatación. Esto se supera, de acuerdo con Avioz, dándoles tiempo adicional en las tareas y permitiéndoles escribir en inglés para comprenderlos mejor.

A pesar de estas dificultades, el docente está convencido de que la presencia de estudiantes extranjeros es beneficiosa para todos: “Cuando regresan a casa, se convierten de alguna forma en excelentes embajadores de Israel, su cultura y sus costumbres”.

Justamente, el pastor Kim Kyoungsik es uno de esos “embajadores”. El joven ha desarrollado la aplicación AlphAlef, que les permite a los coreanos experimentar la Biblia en su idioma original. La aplicación está recibiendo más de mil descargas al día. «En Corea, hay muchos cristianos interesados ​​en la Biblia y las tradiciones judías, y muchos quieren aprender el idioma hebreo», explicó Kyoungsik, que también enseña el idioma de Israel en YouTube.

Según Kyoungsik, los coreanos respetan mucho a los judíos “porque durante muchos años los judíos no tenían su propio país. Sin embargo, mantuvieron su identidad étnica y eso causa curiosidad a los coreanos: cómo conservaron su identidad y tuvieron y tienen éxito incluso en tiempos difíciles».

Kyoungsik cree que la historia judía y coreana comparten algunos puntos en común. «Todos nosotros sufrimos la dominación tirana. Los coreanos también sufrimos muchas batallas, muchas guerras, durante nuestra historia», describió.

El profesor Aaron Amit, jefe del departamento de Talmud de Bar-Ilan, explicó que el Talmud -o mejor dicho una versión representativa de la compilación masiva de la ley y la tradición judías- es muy popular en Corea del Sur y que sus historias bíblicas aparecen con frecuencia en libros infantiles y TV.

«Lo interesante es que la enorme popularidad es exclusiva de Corea del Sur. No conozco un fenómeno parecido en ningún otro lugar», agregó Amit.​