Encuentro en Israel con el maestro Diemecke del Teatro Colón

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Enrique Arturo Diemecke, actual Director Artístico del Teatro Colón en Buenos Aires, nos visitó en estos días y estuvo al frente de la Sinfónica Israelí Rishon LeTzion en un inolvidable concierto en el cual se interpretaron la Sinfonía Concertante para Violín, Viola y Orquesta de Mozart, y la magnífica Quinta Sinfonía de Mahler. Este director de fama internacional, nacido en México y de residencia argentina desde hace 15 años, cautivó al público local demostrando que todos los superlativos que lo acompañan en su rica carrera son merecidos.

El maestro y la Sinfónica de  Rishon


Tuvimos oportunidad de escuchar a un Mahler emocionante, a una orquesta que lo ejecutó en forma impecable, siendo aplaudida por una audiencia de pie durante largos minutos.

Entrevistamos al maestro Diemecke y sobre esta, su primera visita a Israel nos dijo: “Es un hermoso encuentro, un viaje muy esperado. Me lo debía a mismo, como persona y como ser humano, el poder visitar estas tierras de tanta historia, tanta importancia en la humanidad y ahora estando acá entiende uno muchas cosas, me refiero ya no solamente en el sentido religioso sino en el sentido también del ser humano ya que como algunos creen, aquí es donde estuvo el edén. Siento la fuerza que tiene esta tierra, me siento muy atraído como con un imán. Estoy muy contento de estar haciendo esta visita”. “Estuve en Jerusalén. Una cosa impresionante y muy nutritiva para mí. La parte espiritual, intelectual y la curiosidad que uno podría tener, la experiencia de ver a la gente que me recibió muy bien. Personas que sin saber nada de mi me recibió siempre con una sonrisa, gente que me saludó maravillosamente bien, yo no sé de dónde eran, y ellos no sabían quién soy exactamente”.

Sobre su primer encuentro con la Sinfónica de Rishon LeZion dijo: “No conocía la orquesta, pero uno siempre va con la  expectativa de que tiene que hacer un buen trabajo, de que tiene que organizar las cosas, también armar la interpretación y muchas veces eso es lo que pasa con el primer encuentro. No necesariamente estamos todavía compaginados, pero se van arreglando las cosas, y las ideas que vamos trabajando y resolviendo las dificultades técnicas que presentan las obras”. Hablamos de la posibilidad de incorporar obras de compositores israelíes en el programa de la Filarmónica de Buenos Aires que también dirige: “No los conozco aun, estoy justamente preguntando sobre ellos y esa es una de las cosas que voy a hacer en estos días aquí, conocer más.  Ya me han dado algunos nombres de autores con los que yo pueda conversar, armar cosas para el futuro. Muchas veces es mejor conocerlos de persona a persona así uno se puede dar una cuenta de la forma en que el compositor está viendo y va haciendo las obras, cuáles son sus ideas musicales su postura filosófica inclusive. Tras ese contacto directo se puede hacer la invitación para poder tocar su música”.

Sobre el magnífico Teatro Colón, institución que dirige y en la que también comenzó su carrera como director de la Filarmónica de Buenos Aires y más tarde de la ópera local, comenta: “Tiene mucho éxito de taquilla, en los últimos años ha aumentado mucho la venta de abonos, los boletos de muchas funciones se agotan. En todos los aspectos, en la ópera, en el ballet en los conciertos, hemos tenido hasta demanda de agregar funciones. Estoy muy contento de trabajar con gente muy profesional,  para mí los artistas en el teatro Colón siempre han sido para quienes yo he trabajado para mejorar su aspecto artístico y para que estén haciendo más producción.  Hoy en día en todos lados del mundo es difícil cuando uno ve las economías, y hay que insistir más en apoyar más y dar un aliento de que la música es lo primero”.

Fotos: Chiquita Levov