En el Club Barby: “El Show que Falta”

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Exposición para que vuelvan los espectáculos

En el legendario Club Barby se  lleva a cabo en estos días una exposición titulada “El Show que Falta”, que tiene como objetivo destacar la  necesidad de espectáculos en esta época en que este club y otros sitios de shows musicales están aún cerrados. Los curadores de la muestra son Ariella Mizrahi y Tal Ben Sira. En la misma exponen artistas para quienes el Barby ha sido un hogar y a través de sus trabajos documentan el fuerte deseo por recuperar la “electrizante relación” que existe entre el artista y el público en el momento real. Se ocupa del espacio perdido por las presentaciones en vivo durante la epidemia de Corona. Recordemos que el dueño se Barby, Shaul Mizrahi, se ha vuelto una figura muy popular en los últimos tiempos por sus fervorosas protestas al gobierno por no permitirle abrir el club, hecho que afecta no solo a los dueños sino a toda la colonia artística.



El Club Barby, fundado en 1994 por Shaul y Ariella Mizrahi, al principio como cafetería con un escenario pequeño e íntimo, luego debido al éxito y la demanda se mudó a un amplio hangar en la calle Salama, su actual ubicación. Se convirtió en el hogar profesional y genuino logrando satisfacer todas las demandas de la cultura y la música en Israel. A lo largo de los años de actividad del Club "Barby" extendió sus brazos en todas las áreas de la creación musical local, desde la presentación de artistas famosos locales e internacionales hasta la promoción de artistas jóvenes a los acompaño en su comienzo, hasta el momento en que entraron en la conciencia pública. Una numerosa lista de artistas han visitado y actuado en el club y existe toda una selección de músicos que “crecieron” en el mismo, convirtiéndose luego en una parte integral de la cultura y del paisaje musical israelí.



En el  período de la epidemia, se creó un estado de incertidumbre, pues se transmitieron actuaciones en vivo por televisión, sin audiencia lo cual rompió el delicado y único equilibrio del artista con los espectadores. Los curadores recurrieron a artistas y les pidieron que escribieran y garabatearan memorias oficiales y sus deseos de actuaciones en vivo. A esto se adjuntó las imágenes de la fotógrafa Orit Pnini, quien ha congelado la energía en las presentaciones de Barby. Se logró una rara visión de imágenes de músicos que estamos acostumbrados a ver en el escenario. La exposición se presentará con un silencio ejemplar (que es una disonancia para la música tan vívida y transpirable del club) para mejorar la comprensión de que “la actuación de un artista está comprometida con nuestras vidas como un soplo de aire y para garantizar que la cultura no muera y la vida vuelva a la normalidad”. Se puede visitar con entrada gratuita hasta el 16.6.

Fotos: Orit Pnini