El Rabinato de Israel pone en lista negra a 160 rabinos de la Diáspora

Post thumbnailCeremonia de juramente de jueces del Gran Rabinato de Israel con la presencia del presidente Reuvén Rivlin Foto: Mark Neyman GPO
El Gran Rabinato de Israel publicó una lista negra de 160 rabinos de todo el mundo, incluyendo muchos rabinos ortodoxos, cuyas decisiones sobre la cuestión de "¿quién es judío?" no reconoce.

Entre los nombres destacados en la nueva lista negra figuran el rabino Avi Weiss, un rabino ortodoxo abierto, el fundador de la Yeshiva (seminario rabínico) Jovevei Torá en Nueva York, y el rabino Yehoshua Fass, cofundador y director ejecutivo de Nefesh BeNefesh, la organización que maneja toda la inmigración a Israel desde Norteamérica.

Tras su publicación, el Gran Rabino Ashkenazi de Israel, David Lau, expresó su conmoción e indignación por el hecho de que dicha lista haya sido difundida sin su conocimiento o autorización. "Esto se hizo sin el consentimiento o aprobación del rabino", apuntó un alto asistente de Lau en una carta dirigida al director general de la oficina del Gran Rabinato. "¿Cómo puede ser que esa lista se publique sin informarle rabino su existencia y que va a hacerse pública?"

La lista fue preparada por el funcionario de la oficina del Gran Rabinato responsable de determinar si los individuos nacidos en el extranjero, registrados para casarse en el país, califica como judío según la ley religiosa. "En primer lugar, es inconcebible que un funcionario de la oficina del Gran Rabinato decida por su propia iniciativa qué rabinos se aprueban y cuáles no", reza la carta. "En segundo lugar, se puede deducir que esto tiene consecuencias terribles y le causa graves daños a ciertos rabinos, y sobre todo al Gran Rabinato de Israel."

Para casarse en Israel, las personas nacidas en el exterior deben proporcionar al Gran Rabinato, que es controlado por el establishment ultra-ortodoxo, cartas de rabinos de su ciudad natal que certifiquen que son judíos. La lista negra, obtenida por ITIM, una organización que ayuda a los inmigrantes impugnados por la burocracia religiosa de Israel, incluyen a todos aquellos rabinos cuyas cartas de certificación han sido rechazadas el año pasado.

El Gran Rabinato tiene competencia exclusiva sobre el matrimonio entre los judíos en Israel y sólo casará a personas a las que se ha determinado que son judíos según la ley religiosa, o Halajá. Para calificar como judío según la Halajá, estas personas deben o bien haber nacido de madre judía o haber sido convertidos por un rabino ortodoxo reconocido por el Gran Rabinato. El Gran Rabinato no reconoce las conversiones de todos los rabinos ortodoxos; pero aquellos rabinos cuyas conversiones no son reconocidos aparecen en una lista negra por separado.

La lista también incluye los nombres de 28 rabinos de Argentina, cinco del Reino Unido, tres de Australia y uno de Sudáfrica.

Los miembros de las congregaciones reformistas y conservadoras de la Diáspora que solicitan casarse en Israel deben encontrar un rabino ortodoxo que responda por ellos, ya que el Rabinato no acepta cartas de certificación de rabinos no ortodoxos. Aún así, la lista negra incluye muchos nombres de rabinos conservadores y reformistas.

El rabino Seth Farber, fundador y director ejecutivo de ITIM, dijo que ya se había acercado a varios de los rabinos de la lista y se ofreció a representarlos en una petición al Gran Rabinato exigiendo que se haga pública su lista de criterios para el reconocimiento de los rabinos del extranjero.

"Y si no, vamos a ir a los tribunales", advirtió.

El hecho de que exista tal lista negra tal, apuntó, "crea una mancha para el sionismo, el judaísmo y el futuro del pueblo judío".

Un portavoz del Gran Rabinato expresó en respuesta que los nombres de la lista eran los de rabinos cuyas cartas habían sido rechazadas para fines de registro matrimonial. "No significa necesariamente que el Gran Rabinato llegue a la misma conclusión cuando se trata de otros documentos emitidos por estos rabinos", aseveró el portavoz, Kobi Alter.

Alter añadió que la lista fue proporcionada a ITIM después de que la organización reclamara el derecho al acceso de la información y que "no constituye en absoluto un documento de trabajo".