El Mar de Galilea sigue su recuperación y alcanza niveles récord de los últimos años

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Después de cinco años de inviernos secos la última temporada ha traído fuertes lluvias y el mar de Galilea va en camino de aumentar su nivel.

El mayor cuerpo de agua dulce de Israel, conocido también como Kineret, no es precisamente un mar sino un lago que cubre unos 166 km2.

Aparte de sus numerosas menciones en la Biblia, el mar de Galilea es de gran importancia ya que embalsa naturalmente las aguas del río Jordán y es la principal fuente de agua dulce de Israel.

Sin embargo desde 1920, cuando comenzaron a hacerse los registros formales, hasta la fecha el nivel del agua en el lago de Galilea había mostrado un dramático y sostenido descenso que lo acercaba a la peligrosa cota donde la salinización y la sedimentación se convertirían en verdaderos problemas ecológicos y que afectarían el suministro de agua aprovechable por los humanos.

Aunque los registros de los cambios se miden en apenas unos pocos metros el tamaño de la masa de agua comprometida puso en alerta a las autoridades. Este año el lago continuaba manteniéndose apenas 4,40 metros por encima del nivel crítico y, afortunadamente, luego del último invierno, el nivel de agua ascendió 1,40 metros. Se espera que aumente aún más luego de las últimas lluvias de la estación y el deshielo del monte Hermón.

Este es un hecho de singular importancia, toda vez que el año pasado Israel experimentó la peor sequía registrada en los últimos 100 años, que produjo un déficit en el suministro de agua potable del país que, según medios israelíes, fue equivalente a un millón de piscinas olímpicas.

Cabe añadir que aunque la profundidad media del lago es de cerca de 25 metros, pudiendo llegar hasta 40 metros, la referencia que se usa para medir sus niveles es la altura del agua en relación con el nivel del mar.

Pero no hay que alegrarse muy rápido. El futuro del emblemático lago Kineret, del bíblico mar de Galilea, es aún incierto y requerirá de mucho esfuerzo de las autoridades para evitar que se convierta en un gran lago salado. Por ejemplo, se requiere una gran inversión en plantas que desalinicen el agua del lago y otras que bombeen agua marina desalinizada para alimentarlo.