¡El mago de las cartas!

Post thumbnailBenjamín Netanyahu Foto: GPO Haim Zach vía Flickr
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, vuelve a ganar el juego político en Israel y está previsto que muy pronto consiga formar un gobierno de unidad nacional junto al rival (Benny Gantz) más competitivo que ha tenido en los últimos diez años.

Hay muchos en Israel que piensan que la carrera política de Netanyahu es cuento del pasado, y hay otros que ya lo han enterrado totalmente como un futuro aliado, pero en realidad parecer ser que “Bibi” (Netanyahu) es el único que sabe leer las cartas que posee, adelantando siempre a sus adversarios en el juego político.

Para darle un contexto a lo que se está viviendo en Israel, recordemos que el país entró en una crisis política sin precedentes desde el pasado abril del 2019, llevándolo así a tres elecciones consecutivas sin un claro ganador. El partido Azul y Blanco, liderado por Benny Gantz, logró lo que ningún otro había conseguido a lo largo de la última década y fue crear una alternativa de gobierno a base de un partido de centro, que abarcaba ideologías de derecha e izquierda. Azul y Blanco, cambió la realidad política del país gracias a su eslogan “solo no Bibi” y este lema se basó en formar un gobierno de unidad nacional excluyendo al líder del partido Likud (Netanyahu), y así poder sacarlo del poder.

Fue entonces cuando Netanyahu entendió que la única forma de ganar el juego era dividiéndolos, y esa tarea no fue una maniobra fácil de completar. Primero lideró un discurso de derecha para tildarlos de izquierdistas, luego los culpó de cooperar con los partidos árabes considerados por muchos como antipatriotas y por último les dio un ultimátum de no cambiar al presidente del parlamento liderado por el partido Likud si querían seguir negociando un gobierno de unidad.

Sin embargo, la reciente situación de emergencia que se vive en el país fue la gota que derramó el vaso de agua. El Coronavirus logró que Netanyahu cambie su discurso separador a uno más incluyente, llamando al partido de Benny Gantz a cooperar para formar un gobierno de emergencia nacional y así afrontar juntos los desafíos. A Gantz no le quedó otro remedio de aceptar la propuesta, debido a sus malos índices que señalaban las recientes encuestas, y al final está decisión logró dividir al Partido Azul y Blanco en dos partes.

Finalmente, se sabe que el resultado de las pasadas elecciones, le dieron entender a Benjamín Netanyahu que necesitaba el voto de tres desertores de centro izquierda para poder formar un gobierno, ya que su bloque de derecha contaba con cincuenta y ocho diputados y en Israel se necesita un mínimo de sesenta y una firmas para formar una coalición ¿Pero para qué buscar tres desertores si puedes conseguir dieciséis del partido de Gantz?

En el fútbol se juegan noventa minutos y al final ganan los alemanes, en la política israelí todos los partidos juegan y al final gana Netanyahu.