El Likud rechaza el ultimátum de Liberman: “Esta faroleando y no tiene cartas”

Post thumbnailAvigdor Liberman y Benjamín Netanyahu Foto: Amos Ben Gershom GPO
El presidente del partido nacionalista secular Israel Beitenu (Israel Nuestro Hogar), Avigdor Liberman, emitió un ultimátum al primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien encabeza el partido Likud, y a su rival, Benny Gantz, líder de Kajol Laván (Azul y Blanco) destacando que si uno de los candidatos no acepta el compromiso para formar un gobierno de coalición, apoyará al segundo y renunciará a su promesa de respaldar solamente a un gobierno de unidad.

“Gantz debe aceptar el plan del presidente, incluyendo el pedido de licencia, y Netanyahu debe decirle adiós al bloque mesiánico ultra ortodoxo”, apuntó Liberman al Canal 12.

Liberman implicó que si Netanyahu se niega a separarse del bloque de 55 diputados formado por partidos de derecha y ultra ortodoxos, podría dar su respaldo a un gobierno de minoría encabezado por Gantz, y apoyado desde afuera por Israel Beitenu. Un escenario de este tipo pondría al líder radical nacionalista (Liberman) en alineación con los diputados árabes, a quienes viene acusando desde hace tiempo de “deslealtad” y “apoyo al terrorismo”.

Fuentes del Likud han desestimado el ultimátum de Liberman sugiriendo que está fingiendo y que no se va a suicidar políticamente alineándose con los legisladores árabes y apoyar un gobierno de minoría conducido por el partido centrista Azul y Blanco.

“Liberman está jugando al póker y no tiene cartas”, le dijo un funcionario del Likud al diario Israel Hayom.

“Lo que surge de las declaraciones del Liberman es que Benny Gantz tiene tres opciones: elecciones, unidad con el Likud en base a la propuesta del presidente o un gobierno de minoría con los árabes y Liberman. Lo último parece un escenario altamente improbable”, apuntó el funcionario que lo describió esta última opción como un suicidio político.

“Las perspectivas de que Liberman adopte esa opción es pequeña. Incluso lleva a cabo eso su candidatura será muy corta y eventualmente tras varios meses, habrá nuevas elecciones en las que Liberman  pagará un precio muy caro”, agregó.

Si se llama a nuevas elecciones como consecuencia del fracaso del gobierno de minoría “comenzaremos desde mejores condiciones. Incluso si vamos por unos pocos meses, no es tan malo”, apuntó la fuente del Likud.

Liberman “está amenazando, pero su revólver no tiene balas”, aseguró la fuente del Likud.

Mientras tanto, varios ministros del Likud declararon a la radio estatal que no abandonarán a sus aliados políticos de la derecha religiosa y ultra ortodoxos, rechazando de esta manera el ultimátum de Liberman.

“Nuestro bloque es estable, fuerte y armonioso”, expresó el ministro de Cooperación Regional, Tzahi Hanegbi. “En el próximo gobierno, también estaremos unidos”.

Entre tanto, ni Gantz ni Azul y Blanco efectuaron comentarios sobre el ultimátum de Liberman.