El jihadismo ha arraigado en el corazón de Cataluña

Post thumbnailYounes Abouyaaqoub Foto: Mossos d'Esquadra Policía de Cataluña
Los atentados de Barcelona y Cambrils de la pasada semana, en los que murieron quince personas y más de cien resultaron heridas, han puesto al descubierto una realidad: el jihadismo ha arraigado en el corazón de Cataluña.

Parte de la célula terrorista que llevó a cabo estos ataques procedía de Ripoll, un pueblo de la provincia de Gerona, próximo al Pirineo, con un pasado histórico muy rico y considerado el "corazón de Cataluña".

En esa localidad de 10.500 habitantes, a escasos cien kilómetros de Barcelona, se ubica el Monasterio de Santa María de Ripoll, fundado en el año 879 y considerado uno de los centros de la Cataluña medieval.

Allí, en uno de los dos locales de culto musulmán que tiene el pueblo, ejercía el iman Abdelbaki Es Satty, considerado el autor intelectual de los ataques, y de quien ahora se ha sabido que estuvo en la cárcel por narcotráfico hasta 2012 y que tuvo relación con un implicado en investigaciones sobre los atentados de Madrid de 2004, en el que murieron 192 personas.

La policía tiene "indicios sólidos" de que podría ser uno de los muertos en la explosión del pasado día 16 en una casa de Alcanar (Tarragona), donde los presuntos terroristas acumulaban gran cantidad de material explosivo.

También residía en Ripoll Younes Abouyaaqoub, un joven de 22 años conductor de la furgoneta que atropelló a cientos de personas en la capital catalana, causando catorce muertos, y que murió hoy, al ser abatido por agentes de la Policía regional catalana en la zona de Subirats (Alto Penedés, Barcelona) informaron fuentes de la lucha antiterrorista.

En el mismo Ripoll vivían también los cinco jóvenes abatidos por la policía en Cambrils (Tarragona) tras un ataque terrorista, y tres de las cuatro detenciones tuvieron lugar en esa localidad.

Cataluña, con 7,5 millones de habitantes, acoge a una cuarta parte de los musulmanes que residen en España: 515.000 de los 1,9 millones asentados en el territorio español.

La mayoría procede de Marruecos (40,9%), y el 35 % son españoles de nacimiento, muchos de origen marroquí, fruto de una emigración que comenzó hace cuarenta años.

Este colectivo es el primero en número de nacimientos en esa región del noreste español, según un estudio publicado por el Instituto Europeo del Mediterráneo (iemed).

Pero también en Cataluña es donde se han llevado a cabo más operaciones contra el jihadismo desde 2012 -31, con 62 detenidos-, por delante de Madrid y de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, ubicadas en el norte de África, según datos del Ministerio español de Interior.

En lo que va de año se han desarrollado 36 operaciones, con 51 detenidos, sin contar la actual, y la mayor parte de ellas se desarrollaron en la provincia de Barcelona (siete operaciones con once detenidos, según la fuente).

El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España, Riay Tatary, declaró que para la comunidad musulmana los atentados en Cataluña han sido "una sorpresa enorme", a la vez que se mostró convencido de que los miembros de la célula terrorista estaban "manipulados".

Tatary señaló también que no le gusta el discurso de los medios de comunicación "del nosotros y vosotros", pues considera que "la comunidad musulmana está integrada en la sociedad española" y ese discurso "puede perjudicar para el futuro", de cara a los niños y jóvenes musulmanes de ahora.

"Prefiero salir todos juntos como parte de esta sociedad, para condenar el hecho en sí, independientemente de quién lo haya cometido", concluyó.

La comunidad musulmana de España ha condenado de manera unánime los atentados de Cataluña e insiste en que no se identifique musulmán con terrorista.

Según un análisis del catedrático Fernando Reinares, publicado este año por el centro de estudios internacionales Real Instituto Elcano, el principal escenario de la actual movilización jihadista promovida en España está en la provincia de Barcelona, aunque si la estadística se centra en los detenidos de nacionalidad española, habría que situarlo en Ceuta.

Según este experto, se ha producido una extraordinaria transformación del jihadismo en España en los últimos años, en consonancia con las movilizaciones auspiciadas por organizaciones jihadistas activas en Siria e Irak.

Según Reinares, un factor que explica la radicalización de estas personas es, por una parte, el contacto físico con un agente de radicalización, y por otra parte, los lazos de amistad, familiares o de vecindad preexistentes. EFE