EEUU confirma que Irán derribó un dron en el Estrecho de Ormuz

Post thumbnailGlobal Hawk RQ-4 Foto: Bobbi Zapka Fuerza Aérea de EE.UU. Wikimedia Dominio Público
La Marina de Estados Unidos confirmó que un avión no tripulado norteamericano fue derribado en el Estrecho de Ormuz, en respuesta a un reporte previo iraní de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán abatió un dron estadounidense del tipo “Global Hawk”, cuando estaba sobrevolando la región de Koohe Mobarak, en la provincia de Hormozgan, en el sur del país.

Poco antes un portavoz militar estadounidense aseveró que “ninguna aeronave norteamericana sobrevuela el territorio de Irán”. Una fuente estadounidense precisó al canal estatal israelí Kan que “nuestros aeronaves volaron hoy en el espacio aéreo internacional y no sobre el territorio de Irán”.

Previamente, una vocera del Pentágono afirmó que EE.UU. no está buscando un enfrentamiento con Irán pero “está listo para defender a sus fuerzas y sus intereses en la región”. La portavoz destacó que el refuerzo de las tropas norteamericanas en el Oriente Medio, que envuelve a mil soldados, incluye a los operarios de los misiles Patriot y de aviones de monitoreo como así también de “otros medios de disuasión”.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, aseguró que el presidente Donald Trump “no quiere una guerra” con Irán, pero advirtió que están listos si Teherán toma una mala decisión.

“Estamos allí para disuadir la agresión. El presidente Trump no quiere la guerra”, subrayó Pompeo a la salida, en Tampa, Florida, de una reunión en el Comando Central de EE.UU., responsable de las operaciones militares en el Oriente Medio.

"Esto no son solo dos años y medio o cinco años. Son cuarenta años de actividad iraní que han llevado a este punto", destacó Pompeo, que recalcó que Washington, sigue y seguirá haciendo las cosas "necesarias para proteger los intereses estadounidenses en la región".

Los congresistas demócratas sostienen que, a pesar de que EE.UU. e Irán anunciaron que no están interesados en una guerra, el aumento de las fuerzas estadounidenses en el Golfo acrecienta el riesgo de un enfrentamiento militar no intencional. Los demócratas opinan que el aumento de la presión sobre Teherán, que busca regresar a los iraníes a la mesa de negociaciones sobre la cuestión nuclear, encamina de hecho hacia una guerra.