Detienen al sospechoso  que escupió al embajador de Polonia en Israel

Post thumbnailMarek Magierowski Foto: Embajada de Polonia en Tel Aviv vía Facebook
La Cancillería polaca convocó a la embajadora israelí en Varsovia, Anna Azari, para que ofrezca una explicación luego que el embajador de Polonia en Israel, Marek Magierowski, fuese agredido con un escupitajo en Tel Aviv.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, condenó el incidente, calificándolo de “ataque racista”.

“La violencia contra diplomáticos o cualquier otro ciudadano no debe ser tolerada”, apuntó el mandatario polaco un mensaje de Twitter.

Un israelí de 65 años, domiciliado en Herzlía, fue arrestado por la policía. El sospechoso ha sido puesto bajo arresto domiciliario por orden de un juez del distrito Tel Aviv.

El embajador polaco estaba sentado en su vehículo cuando un hombre se le acercó y “le escupió”, dijo el portavoz de la Policía, Micky Rosenfeld.

El vocero del Ministerio de Exteriores de Jerusalén, Emmanuel Nahshon, expresó que “Israel expresa su total solidaridad con el embajador y nuestra conmoción por el ataque. La cuestión está siendo investigada por la policía. Informaremos a nuestros amigos polacos. Esta es una alta prioridad para nosotros porque estamos comprometidos con la seguridad de los diplomáticos”, recalcó.

De acuerdo con los reportes, el sospechoso también le gritó algo al embajador Magierowski, que no pudo entender excepto la palabra “polaco”.

El sospechoso alegó que los guardias no le permitieron ingresar a la embajada y lo llamaron con apodos despectivos tales como “pequeño judío”. También dijo que no sabía que su víctima era un embajador en el momento del incidente.

El hecho tiene lugar bajo el telón de fondo de las crecientes tensiones entre ambos países. El día previo al incidente, Polonia canceló la visita de una delegación de funcionarios israelíes que tenía como intención debatir el reclamo de la restitución de propiedades judías incautadas durante el Holocausto, un tema que Varsovia se niega a discutir y sostiene que es un asunto interno.

El año pasado, Varsovia aprobó una ley que declara ilegal todo tipo de acusación de complicidad del Estado o pueblo polaco con los crímenes de guerra del nazismo.

La legislación desató la indignación de Israel que la considera como un intento de prohibir los testimonios de crímenes polacos contra judíos. En respuesta, Varsovia emendó la ley para eliminar toda posibilidad de aplicar multas o sentencias efectivas de cárcel.