Despiden en Uruguay a Eduardo Bleier, desaparecido durante la dictadura

Post thumbnailFoto: Presidencia de la República
Entre aplausos, lágrimas, silencio y banderas del Partido Comunista, Uruguay despidió este lunes los restos de Eduardo Bleier, detenido desaparecido durante la dictadura cívico-militar del país (1973-1985) y cuyos restos fueron hallados a fines de agosto en un batallón militar a las afueras de Montevideo.

La Universidad de la República (Udelar) fue la encargada de rendir homenaje a Bleier, cuya despedida se llevó a cabo en el paraninfo de la Facultad de Derecho.

Allí, miles de personas se congregaron para llevarle rosas, ir a ver el cajón o simplemente pararse en la avenida 18 de julio para observar el rostro de Bleier, que fue colocado en una gigantografía a la entrada del instituto.

A fines de agosto se encontraron restos óseos en un antiguo batallón del Ejército uruguayo que, desde hace ya años, se presume que oculta los restos de detenidos desaparecidos en la dictadura.

Cuando se logró retirar el cuerpo se llevó una muestra a un laboratorio en Argentina donde hay una nómina para poder cotejar el ADN.

A partir del estudio de esta muestra se logró tener la certeza de quién fue la persona encontrada.

Al funeral, asistieron el presidente del país, Tabaré Vázquez, que fue a llevar una rosa, la vicepresidenta, Lucía Topolansky, el expresidente José Mujica (2010-2015) e integrantes del gabinete.

El mandatario uruguayo fue recibido por aplausos en la explanada de la Udelar y, si bien decidió no hacer declaraciones, se situó junto a la familia de Bleier y escuchó la oratoria del coordinador del Grupo de trabajo por Verdad y Justicia, Felipe Michelini.

En su discurso, Michelini subrayó que el reencuentro se produce en la Universidad porque "fue su casa" y enfatizó que Bleier fue una de las tantas víctimas del régimen cívico-militar y estuvo "asesinado y desaparecido por más de cuatro décadas".

"El régimen del terrorismo de Estado en nuestro país avasalló las instituciones democráticas, consolidó la tortura sistemática, la violación y abuso sexual de los detenidos, la prisión prolongada, las ejecuciones extrajudiciales y la desaparición forzada dentro y fuera de fronteras. Sus víctimas fueron y son personas indefensas", resaltó.

Entre lágrimas, Michelini aseguró que, pese a toda la evidencia, aún les cuesta creer que el Estado haya llevado a cabo estos hechos "con tanta saña criminal" durante esa época.

"No ha sido fácil conocer la verdad, perversamente no lo dicen o mienten, pero no pueden hacer callar a la tierra; así fue posible ubicar los restos del escribano Fernando Miranda, del maestro Julio Castro, de Ricardo Blanco Valiente y Ubagesner Chaves Sosa", enfatizó.

"Bienvenido a tu casa, descansa en paz", cerró Michelini y despertó el aplauso de todos que, entre lágrimas y abrazos, despidieron a quien ya dejó de ser un desaparecido.

Al encuentro también asistieron los candidatos a la Presidencia Daniel Martínez, del Frente Amplio, y Pablo Mieres, del Partido Independiente.

Mujica habló con la prensa y consideró que, además de "la monstruosidad" por los hechos, "lo que más duele es la mentira".

"Más importante que la eventual justicia es la verdad. La verdad es la única forma de cicatrizar, saber", concluyó.

Previo a la oratoria, la Orquesta Filarmónica de Montevideo entonó el himno nacional, que fue cantado por los miles de asistentes.

"Merecimos: ¡tiranos temblad!", fue la estrofa del himno uruguayo que se entonó con más fuerza por parte de los asistentes e hizo eco en la antesala del paraninfo de la facultad.

En otros lugares de las Fuerzas Armadas se encontraron restos del militante de izquierda Ubagesner Chaves Sosa (2006); en octubre de 2011 los del maestro y periodista Julio Castro y en marzo de 2012 el sindicalista Ricardo Blanco.

Según las estimaciones, hoy día habría cerca de 200 personas -entre hombres, mujeres y niños- desaparecidas tras la dictadura. EFE