Desagradable presentación Antisemita en el Carnaval de Bélgica

Post thumbnailLa ilustración muestra el contenido de las burlas antisemitas. Foto: Reuters/James Arthur Gekiere
No es la primera vez que escuchamos noticias vergonzosas del festival organizado en la localidad de Alost, en la provincia de Flandes occidental. Este evento es popular por sus repetidas presentaciones racistas.

A pesar de los pedidos de cancelación por actuaciones antisemitas, este fin de semana volvieron a desfilar con carrozas alusivas a los millones de judíos asesinados por la Alemania Nazi, imágenes de los campos de concentración en el Holocausto, bofándose de la comunidad ortodoxa y del Estado de Israel.

Desde la Unión Europea se en encargaron de criticar la existencia de este acto multitudinario. "El carnaval de Alost es una vergüenza; tiene que parar, no hay sitio para esto en Europa", declaró en Twitter el comisario europeo encargado de la lucha contra el antisemitismo, Margaritis Schinas.

El parmelantario europeo, Raphael Glucksmann, criticó fuertemente el Carnaval. Glucksmann afirmó: "¿Qué tipo de de cerebro debes tener para encontrar a los nazis, los campamentos, las cámaras de gas y los crematorios, como temas de franca diversión?".

Otra de las condenas a este festival provino del Portavoz de la Embajada de Israel en España, Yoav Katz. En sus redes sociales expresó: "Condenamos la vil y repugnante representación banalizando el Holocausto en el carnaval de Campo de Criptana, haciendo burla de los seis millones de judíos asesinados por los nazis. ¡Los países europeos deben combatir activamente el antisemitismo!".

Mientras tanto, desde el gobierno belga justificaron el contenido del evento. La primera ministra, la liberal Sophie Wilmes, dijo que los elementos antisemitas en el desfile estropean "los valores y la reputación" del país, sin embargo marcó que la democracia belga se basa también en la libertad de expresión, que incluye también "la libertad de criticar, de blasfemar, de caricaturizar".

El carnaval de Alost es famoso por ser irrespetuoso ante el dolor ajeno. En diciembre de 2019 la Unesco quitó al evento de su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial por las "recurrentes representaciones racistas y antisemitas".