Cristianos palestinos reciben al patriarca latino de Jerusalén para festejar la Navidad en Belén

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Ofer Laszewicki Rubin – Monasterio Mar Elías (Jerusalén)

En la víspera de Nochebuena, un grupo de palestinos cristianos se reunieron en las inmediaciones del Monasterio Mar Elías, ubicado en lo alto de una colina al sur de Jerusalén, para esperar a la comitiva del Patriarca Latino de Jerusalén y cruzar a la vecina ciudad de Belén, lugar de nacimiento de Jesús, donde se festejó la Misa del Gallo y la Navidad.

La ceremonia anual es un acto protocolario, donde se produce un inusual encuentro en harmonía entre autoridades religiosas cristianas, cargos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y las fuerzas de seguridad israelíes. Desde la entrada al monasterio, la policía israelí se encarga de custodiar a la comitiva hasta el puesto de control para cruzar a Belén, urbe bajo control la ANP. A la entrada, efectivos policiales palestinos aguardan para tomar el relevo de seguridad y escoltarlos hasta la plaza de la Iglesia de la Natividad. Desde que las autoridades palestinas tomaron el control de Belén en 1994 tras la firma de los Acuerdos de Oslo, la población cristiana se ha reducido de 100.000 a 25.000 personas.

Efectivos de la policía israelí custodian la comitiva cristiana hacia Belén / Foto: Ofer Laszewicki Rubin


Las fiestas cristianas son los días más fuertes para industria turística local. Operadores, hoteles y restaurantes se preparan durante estos días para recibir miles de peregrinos cristianos, ya sean turistas extranjeros o árabes israelíes. En 2018 llegaron aproximadamente un millón y medio de turistas a Belén, marcando una cifra récord y superando la cifra de 2017, donde se registraron 1,2 millones de visitantes. Existen actualmente 44 hoteles con 5.500 habitaciones, que tienen capacidad para unas 11.000 personas. El año anterior se construyeron dos hoteles nuevos, y hay previsión de construir más próximamente dado el crecimiento del turismo.

Antes de que llegaran los primeros vehículos con matrícula palestina a Mar Elías –que accedieron a territorio israelí con permiso especial-, el Teniente Coronel Moshe Avi, jefe de la administración civil del ejército israelí en la región de Belén, explicó a Aurora que “como parte de las preparaciones para Navidad, tuvimos encuentros preparativos con miembros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), autoridades religiosas y fuerzas de seguridad israelíes. Todo para mantener el statu quo y que haya libertad de culto y rezo”.

Entre villancicos cantados en árabe, golosinas y abrazos efusivos, todas las partes quisieron lanzar mensajes conciliadores, a pesar de que el conflicto entre palestinos e israelíes sigue vigente. Nicola Khamis, alcalde de la localidad de Beit Jala, un pueblo palestino con marcada tradición cristiana contiguo a Belén, enfatizó en este sentido que “estas fueron en el pasado tierras pertenecientes al ayuntamiento de Beit Jala, que hoy como sabes están ocupadas, y no podemos venir”, refiriéndose a la barrera que separa Israel de Cisjordania y los asentamientos judíos que rodean su pueblo. Pero prosiguió: “en días de festividades como hoy, el ejército israelí abre las puertas y nos permite acceder aquí. Esperamos y rezamos a dios que un día haya paz entre nosotros y nuestros vecinos israelíes”.

Fular con el logotipo de una agrupación de "Boy Scouts" cristianos / Foto: Ofer Laszewicki Rubin


Los corrillos de distendidas conversas entre autoridades de ambos bandos se detuvieron cuando el vehículo del Patriarca Latino de Jerusalén apareció en escena. Entre una gran expectación mediática, Pierre Battista Pizzaballa lanzó un mensaje que combinaba realismo y buena voluntad: “soy consciente de las palabras paz, unidad y esperanza están lejos de nuestra realidad. Parecen eslóganes que hoy en día están alejados. Pero nosotros como cristianos queremos crear, en la medida de lo posible, una atmosfera y una realidad en nuestra sociedad de paz, dialogo y encuentro.”