Crisis y reconciliación en la Unión de Partidos de Derecha de Israel

Post thumbnailBezalel Smotrich Foto: Knéset
Un serio altercado se desató aparentemente entre los líderes de la Unión de Partidos de Derecha (UPD), en torno a las demandas que presentarán en las negociaciones con el partido Likud, del primer ministro Benjamín, Netanyahu, para ingresar en su nueva coalición. La disputa llegó al punto que uno de sus dirigentes amenazó con disolver la alianza.

La UPD está conformada por tres partidos religiosos nacionalistas: Habait Haienhudí (Hogar Judío), encabezado por el rabino Rafi Peretz; Unión Nacional, liderado por Bezalel Smotrich, y el ultraderechista Otzmá Iehudí (Poder Judío).

Peretz, líder de Habait Haiehudí, estaba furioso con Smotrich, que encabeza la Unión Nacional, y quien aparentemente transmitió al Likud las demandas de la alianza derechista sin su consentimiento. Peretz llegó a considerar disolver la unión, aunque algunos reportes sugieren que  ambos políticos se habrían reconciliado.

Las demandas de Smotrich, presentadas como condiciones de la Unión de Partidos de Derecha, fueron filtradas a la prensa; aunque las negociaciones con el Likud comenzarán oficialmente a partir de la semana próxima.

Smotrich exige que Netanyahu se comprometa a anexar todos los asentamientos de Cisjordania (Judea y Samaria) a cambio de que su alianza apoye una proyecto de ley que confiera al primer ministro inmunidad ante el procesamiento que la Fiscalía tiene previsto imponerle, un desarrollo que depende de una audiencia previa.

Smotrich difundió una lista de demandas desde ministerios de alto nivel, tales como Justicia y Educación, hasta legislaciones para limitar el poder de la Corte Suprema de Justicia para recortar la autoridad del Parlamento (Knéset).

Paralelamente, el Canal 13 reportó que Netanyahu ofreció al líder del partido centrista Kulanu, Moshé Kahlon, el Ministerio de Exteriores.

Netanyahu habría ofrecido a Kahlon, el puesto de canciller, una posición de alto nivel que se guardó para sí mismo durante su último mandato.

Sin embargo, se estima que Kahlon que sirvió como ministro de Finanzas en el último gobierno insistirá a mantener ese puesto.

Según los reportes, el Likud está presionando a Kulanu, que consiguió apenas cuatro escaños en las elecciones, se fusione con el partido gobernante.