Camino a los Emiratos: ministro israelí voló sobre Arabia Saudita

Post thumbnailIsrael Katz en Abu Dabi Foto: Ministerio de Exteriores de Israel vía Facebook
El ministro de Exteriores, Israel Katz, voló a través del espacio aéreo saudita cuando viajó a la conferencia de la ONU sobre el cambio climático en los Emiratos Árabes Unidos, revela el diario Yediot Aharonot.

Katz partió con un avión privado del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, en las cercanías de Tel Aviv, a las 8:45 hacia Chipre para que el vuelo figurara como “chipriota”, y de allí voló directamente a Abu Dabi a través de Jordania y Arabia Saudita. La Oficina de Katz se negó a comentar el reporte.

No es la primera vez que los sauditas autorizan a los vuelos que aterrizan o despegan desde Israel, atravesar sus cielos. Air India conecta regularmente Tel Aviv y Nueva Delhi, volando sobre el espacio aéreo saudita, lo que acorta en varias horas la travesía y reduce los costos. Yediot Aharonot añade que cuando el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el jefe del servicio secreto Mossad, Yossi Cohen, visitaron en octubre pasado Mascate, la capital del sultanato de Omán; el avión sobrevoló el reino saudita en su travesía hacia el Golfo Pérsico.

Fuentes de Jerusalén sugieren que estos movimientos son apenas la punta del iceberg de una creciente actividad de relaciones políticas, diplomáticas y en materia de seguridad entre Israel y el mundo árabe. La amenaza común que los países árabes del Golfo perciben frente al extremismo jihadista y la ascendente influencia de Irán los estaría acercando al Estado judío.

Los intratables conflictos que acosan a la región parecen haber desplazado a la cuestión palestina del centro de los desvelos de los gobiernos árabes. Basta con evocar las dilatadas guerras civiles en Libia, Siria y Yemen como para entender que la disputa israelí-palestina no es el “conflicto del Oriente Medio”, sino apenas uno de ellos, y probablemente ni siquiera el más importante. Tampoco es el “nudo gordiano”, que una vez desatado resuelve todos los problemas de la región como algunos quieren hacer creer.

El conflicto israelí-palestino sería en gran medida producto de la descomposición de los grandes imperios: el Imperio Otomano, el Imperio Austrohúngaro, la Rusia zarista, entre la Primera y la Segunda Mundial,  y el surgimiento de los estados naciones, que trajo aparejado, como consecuencia, guerras intestinas, desplazamientos de poblaciones, etc. y cuyos efectos parecen haberse proyectado de alguna manera hasta el día de hoy.