Shalom.
En estos momentos en que el mundo alza sus ojos, hacia las ruinas de Gaza... tú puedes regresar a tu casa, que si bien quedó en pie, sabes que alguien estuvo en ella durante tu ausencia. Ese alguien soy yo, durante largas horas trate de imginarme, cual sería tu reacción cuando entraras de nuevo en tu casa, que sentirías en el momento que comprendieras que soldados israelíes, durmieron en tu cama, se taparon con tus frazadas, se que te enojarías y te entristecerías y que sentirías una profunda humillación al comprobar que tus enemigos más acérrimos, se metieron en lo más íntimo de tu vida privada. Estoy convencido de que odias y que no tienes el más minimo interés en escuchar lo que tengo que decirte... Y a pesar de todo, me es muy importante decírtelo, con la esperanza de que le prestes un mínimo de atención a mis palabras. Durante largos días me aloje en tu hogar, podía sentir tu presencia y la de tu familia... en cada rincon de tu casa, vi colgadas fotos familiares, y no pude dejar de pensar en mi familia, sobre la cómoda, vi los perfumes de tu mujer, e inmediatamente pense en la mía... Vi los juguetes de tus hijos y los cuadernos de ingles, vi tu computadora y la manera en que arreglaste los cables y el teléfono al lado del monitor. Exactamente a como lo hice yo en mi casa. Quiero que sepas que a pesar de los destrozos que encontraste en tu casa, producto de la búsqueda de explosivos y túneles, que si fueron encontrados en otras viviendas, traté de respetar todo lo que consideré te era más importante. Cuando tuve que correr la mesa de la computadora, dsconecté todos los cables y los acomodé ordenadamente sobre el piso. Incluso la cubrí con una tela, cuando la ropa se dispersó al correr el ropero, intente reacomodarla. Se que la destrución, las marcas de los disparos en las paredes, las casas de tus vecinos convertidas en escombros, seguramente hacen que lo que te escribo, te paresca ridículo... aun así, te pido que me entiendas y nos entiendas, para que dirijas tu enojo y tus críticas a quien se lo merecen.
Decidí escribir esta cartra, justa y pecisamente porque al haber vivido en tu casa, he podido ver que eres una persona inteligente y culta, muchos de tu familia estudian en la Universidad, tus hijos aprenden ingles, estas conectado a internet, no eres ningun tonto, sabes bien lo que ocurre a tu alrrededor... Por eso estoy seguro que sabes que desde tu propio barrio, disparan cohetes kasán hacia poblaciones de Israel. ¿Como pudiste no suponer que algún diríamos basta? No se te ocurrió pensar que no era correcto disparar misiles contra ci viles inocentes... ¿Cuanto tiempo pudiste creer que nos quedaríamos con los brazos cruzados? Mi intuición me indica que no eres el más entusiasta seguidor de Hamas... y que si consigues mirar a los ojos a la triste realidad, en la que tu pueblo esta inmerso y logras evitar engañarte con las excusas de la ocupación, llegarías a la conclusión de que Hamas es tu verdadero enemigo. La realidad es tan secilla, que hasta un niño de 7 años la entendería, Israel se retiró de la Franja, y desalojó hasta el último de los colonos y las bases militares.Igualmente seguimos proveyéndoles de electricidad, y mercancías, a pesar de la retirada. Y eso lo se bien porque como soldado reservista, tuve que patrullar en puestos fronterizos y vi cientos de camiones, llenos de los productos más diversos, ingresando a Gaza. Durante años nosotros aguantamos y apretamos los dientes, ante miles de misiles enviados por Hamas, contra localidades isrelíes. Pero eventualmente no pudimos soportarlo más e ingresamos en la franja y a tu barrio. Para alejar a quienes pretendían matarnos. En el momento en que concuerdes conmigo, en que Hamas es tu enemigo, y que por su causa tu pueblo se encuentra pauperizado... y oprimido, terminarás comprendiendo que el cambio debe venir de ti. Soy absolutamente consciente que es más fácil escribirlo que hacerlo, pero no le veo otra alternativa... Tú que estas conectado al mundo, que tus hijos estudian ingles, porque te procupas por su educación, debes conducir un movimiento de resistencia popular contra Hamas. Puedo asegurarte que si la población de Gaza, se abocase a asfaltar caminos, a levantar escuelas, abrir fábricas y crear nuevas instituciones culturales, y no se dedicase continuamente a lamentarce y compadecerse, a traficar armas, a través de los túneles y cultivar el odio contra sus vecinos israelíes, tu casa ahora no estaría destruida... Si tus líderes no fueran corruptos y no estuviesen cegados por el odio, tu casa ahora estaría intacta. Si alguien se hubiese revelado y gritado a los cuatro vientos, que el lanzamiento de misiles contra civiles inocentes, es un sinsentido... No hubiese tenido que vestirme de soldado e instalarme en tu cocina. Si hubiera una minima solidaridad entre las naciones Árabes, SI hubiesen tenido algún interés en la reconstrucción del pueblo Palestino, vuestra situación sería hoy radicalmente distinta. Habrás oído hablar de Singapur, su territorio no es mucho más grnade que la franja y esta puujante y exelentemente administrado... Ustedes también podrían serlo. Amigo mio, quisiera poder llamarte por tu nombre, pero obviamente no lo hare aquí en público, pero quería que sepas que estoy convencido de la buena fe de las acciones de mi país. De lo que hizo mi ejército y de lo que yo mismo hice. Pero puedo sentir tu dolor y lamento la destrucción de tu barrio. Personalmente hice todo lo posible por minimizar los daños de tu casa. En mi opinión, tenemos mucho más en común de lo que podrías imaginar, yo también soy un ciudadano, no un soldado y no tengo en mi mi vida cotidiana, ningún vínculo con el ejército. Pero tengo la obligación de salir de mi casa, ponerme el uniforme y defender a los míos, cada vez que alguien nos ataca. No tengo el menor interés de volver a tu casa uniformado, pero me encantaría volver algún día como huésped, sentarme en tu hermoso balcón y saborear contigo un te bien dulce de salvia, de esa que crece en tu jardín... La única persona que puede conseguir que eso ocurra, eres tú... Asume tu propia responsabilidad, la de tu familia y la de tu pueblo, y toma el control de tu propio destino. No se como puedes hacerlo, quizás haya que aprender de la manera en que los judíos sobrevivieron a la mayor tragedia humana del siglo XX, sin compadecerse de si mismos... Sin ahogarse en sus mismas lágrimas, por el contrario, tomaron su suerte en sus propias manos, y construyeron un estado floreciente y pujante. No es imposible y está en tus manos, estoy dispuesto a estar ahí para poner el hombro y apoyarte, ayudarte, pero solo tú puedes poner en marcha las ruedas de la historia.
Tuyo, Ishai Goldflam, soldado reservista, estudiante en la Escuela de Cine y Televisión, San Spiegel, Jerusalem.
Publicado por Enrique Alaluf


