LA MEDITACION CRISTIANA Y SU PRACTICA DIARIA
Mediante este blog se busca promover la práctica de la Meditación Cristiana u Oración Contemplativa como un trabajo humilde y no egocéntrico que nos ayude a dicernir la realidad "tu mano izquierda no debe saber lo que hace tu mano derecha".
"El nuevo hombre debe ser un místico o no habrá futuro para la humanidad." Uno de los caminos para el autoconocimiento y autoaceptación es la meditación, como primer paso para el conocimiento de Dios, no es un conocimiento intelectual, ya que será alcanzado a través de una profunda quietud que armonice el cuerpo y la mente, jamás será una jornada aislada, no necesitará del desierto o la soledad pues El estará en cada uno de sus actos "por lo tanto será un ser de comunidad ya que la meditación crea comunidad".
La Iglesia cristiana se vislumbra como un real comunidad inter relacionada con toda creación y con un identidad sin límites, donde reinará el Espíritu y con ello encontrará un nuevo aliento y comprensión del significado de la oración. El Padre John Main decía que "la oración no es hablar o pensar en Dios, sino estár con Dios. Mi oración no e esencialmente mía si no logro trascender mi visión egocéntrica estrecha de la realidad. La esencia de la oración cristiana, dijo, es la conciencia humana de Jesús adorando a Dios en el espíritu, en el centro de la persona humana. No deseo significar que la meditación es el único camino, sinó que el único camino que yo he encontrado."
"La experiencia es el propio maestro" decía John Cassian. Las reglas de la meditación son sencillas:
Buscar una posición cómoda, para ello podemos sentarnos quietos con la espalda derecho o las rodillas deben formar con las nalgas un triángulo que constituya una base solida para el cuerpo.
La pelvis y las vértebras lumbares deben echarse hacia delante para permitar la dilatación libre del abdomen.
La columna vertebral se mantendrá en posición vertical, o sea, adoptará su natural curvatura en ligera forma de S, sintiendo la respiración (aliento de Dios) y la dilatación del estómago.
La barbilla no debe echarse hacia delante, sino ha de meterse ligeramente hacia dentro.
Los hombros se mantendrán relajados, pero sin dejarlos caer hacia delante.
Las manos descansan en el regazo, una de ellas envolviendo suavemente el dedo pulgar de la otra. Tambien pueden colocarse sobre la rodilla.
Los ojos cerrados con absoluta suavidas nada de presión.
La lengua estará relajada, y la boca se mantendrá cerrada.
Repetir el mantra en nuestro interior, y continuamente, elije un lugar a un momento tranquilo cada mañana y cada atardecer y meditar durante 20 0 30 minutos a la vez.
Un mantra ideal ees la frase antigua aramea MARANATHA. Repítela en tu interior en humildad y absoluto silencio interior, las cuatro sílabas de igual longitud, clara y continuamente; MA RA NA THA, repítela sin cesar sin esperar que suceda nada; escucha al mantra en todo tu ser. Retorna a {el en cualquier momento que te distraigas. Se simple y fiel.
Maranatha es la oración cristiana más antigua. Significa "VEN SEÑOR" o "EL SEÑOR VIENE". San Pablo finaliza la Primera Carta de los Corintios y San Juan El Apocalipsis.
Cuatro reglas que ayudarán a perseverar:
No tener demandas o expectativas.
No evaluar la meditación.
Integrarle a la vida diaria, con una práctica en la mañana y en la tarde.
Vive su consecuencia día por día


