Aviones de combate israelíes dañados por la tormenta de la semana pasada

Post thumbnailFoto ilustración Fuerza Aérea de Israel
Un alto oficial de la Fuerza Aérea reconoció que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) cometieron un grave error al no sacar varios aviones de combate de sus hangares subterráneos durante la intensa tormenta que azotó al país la semana pasada.

Según las FDI, ocho aviones de combate F-16 resultaron dañados cuando se inundaron los hangares de la base aérea Hatzor en el sur de Israel. Se estima que las aeronaves volverán estar en servicio en menos de una semana, tras las costosas reparaciones.

“Fue un error no vaciar los hangares subterráneos”, reconoció el oficial, cuya identidad no fue difundida.

La censura militar intentó en un principio impedir que los medios de comunicación informaran sobre el incidente, pero fue abrumada por las críticas indicando que no estaba tratando de evitar un daño a la seguridad nacional sino de ahorrarle a la Fuerza Aérea que se revele el vergonzoso incidente.

Según el oficial cinco aviones sufrieron perjuicios muy leves por la inundación mientras que otros tres resultaron con daños de mayor consideración.

“Se estima que en una semana como mucho volverán a estar en servicio”, declaró el oficial.

El Canal 12 informó que varios mecánicos tuvieron que ser rescatados de los hangares inundados, en tanto que el agua alcanzó un metro y medio de altura. El informe no fue confirmado por las FDI, que aclararon que no se registraron soldados heridos durante la inundación.

El oficial destacó que en otras bases se tomaron precauciones necesarias y no se registraron daños en otros equipos durante la tormenta.

“Hasta las 5:00 a.m. la base estaba seca. Desde las 5:00 a.m. hasta las 5:30 a.m. aproximadamente 50 mil metros cúbicos de agua inundaron la base”, puntualizó el oficial.

Se estima que la reparación de los daños podría costar entre millones y decenas de millones de shekels.

El oficial de la Fuerza Aérea afirmó que se ha completado una investigación preliminar y “se aprendieron las lecciones”.

El oficial agregó que la inundación “no dañó la capacidad operativa de la Fuerza Aérea”.

El domingo, todas las pistas habían sido despejadas y los vuelos desde la base de Hatzor regresaron a la normalidad.

Las FDI dijeron que el personal de la base aérea bombeó el agua fuera de los hangares durante el fin de semana.