Ataque a las refinerías sauditas: ¿Cambio paradigmático en la región?

Post thumbnailAtaque a la refinería saudita de Abqaia Foto archivo: REUTERS/Stringer
El impresionante ataque sobre las refinerías sauditas, que de acuerdo con la inteligencia estadounidense, fue perpetrado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní por medio de una docena de misiles crucero y una veintena de drones, causó una reducción de cerca del 50 por ciento de la producción el crudo del reino. Y debido a que Arabia Saudita abastece el 10 por ciento de petróleo del planeta, el ataque equivalió a quitar de la producción mundial el cinco por ciento del oro negro.

Desde el punto de vista de Washington, la lista del orden de preocupaciones militares la encabeza China, seguido de Rusia, Corea del Norte, y recién en un lejano cuarto lugar aparece Irán.

EE.UU. está buscando alejarse del Oriente Medio. Y la reciente destitución del asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, fue para los generales iraníes otro signo que confirma que Washington, a pesar de su enorme poderío militar, no está interesado en involucrarse en otro conflicto en la región sino que por el contrario busca salir de ella.

Probablemente, no sea casualidad que el ataque haya sido llevado a cabo justamente en vísperas de las dramáticas elecciones en Israel, que de hecho se han convertido en un plebiscito en torno a la actuación del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

De cualquier manera, Israel no es un protagonista en esta trifulca sino un simple actor secundario, o tal vez un mero espectador. No es claro que sea en el interés del Estado judío  involucrarse de lleno para solucionarle los problemas a los sauditas.

De cualquier manera, mientras que el público israelí estará pegado a los medios, pendiente de los comicios generales y del posterior intento para la formación del nuevo gobierno en Jerusalén; el ataque a las refinerías sauditas de  Abqaiq y Khurais probablemente propague un movimiento tectónico que alterará los paradigmas estratégicos sobre la geopolítica de la zona.

El analista Jonathan Spyer ha señalado al respecto que mientras la retirada estadounidense de la región está haciendo sufrir a sus débiles aliados –y el ataque a las refinerías sauditas sería una prueba de ello-; Israel golpea, según los reportes extranjeros, asiduamente a las fuerzas iraníes y sus aliados, que buscan consolidarse en Siria, Líbano e Irak, para, entre otras cosas, recordarles que corren el riego de enfrentar un significativo poder militar.