La inspiración del título se la debo a un programa de la televisión israelí en lengua árabe (del 11 de junio). En la misma uno de los participantes, psicólogo, habló de la paranoia (complejo de persecución) de los israelíes, lo que me trajo a la memoria un dibujito. En el mismo el psicólogo mira fijamente al paciente y le dice: “No, señor; usted no tiene ningún complejo de inferioridad, usted es inferior”.
El psicólogo tiene una teoría: “los judíos se sienten perseguidos”. Es un tema para la psicopatología de las masas. El título, ¿lo habrá obtenido en la Academia Pitman? Creo que no, porque inclusive en la Pitman saben del Holocausto, que fue un fenómeno histórico y no una ilusión óptica.
En un programa de la TV estatal que pagamos usted y yo, alguien se permite hablar de “paranoia” judía luego de Hitler
El demógrafo Sergio della Pérgola afirma que sin el Holocausto los judíos seríamos 32 millones (y no un poco más de 13). Los judíos bajamos del 8 por mil de la humanidad al 2 por mil.
Pero la historia judía no empieza ni termina con el Holocausto. La hostilidad hacia los judíos tuvo, amén de la opresión, tres expresiones: el asesinato en masa (por ejemplo las matanzas en Worms, Miens y Speyer a lo largo del Rhin en 1096; “Haga por Cristo, mate judíos”), las expulsiones masivas de España en l492 y las conversiones forzosas (en Portugal 1497). Hay muchas pero menciono las de Mashad -1838- y de Ispahan -460- (las dos en el ámbito islámico).
Había mucha inventiva entre los gentiles. En 1827 el zar Nicolás primero decretó la conscripción militar por 25 años de chicos judíos de 12. Los chicos eran obligados a comer cerdo, como parte de de un proceso de cristianización. La conscripción terminó recién en l872 .Una pregunta para el catedrático: ¿los chicos tenían un complejo y los 25 años de conscripción eran parte de un proceso terapéutico?
Este no es un curso de Historia Judía, pero vale la pena hacer un cálculo histórico.
En el año 70 de la era cristiana éramos alrededor de siete millones. ¿Cómo llegamos solamente a l6 millones antes del Holocausto? Hay que remarcar. Los judíos fuimos un pueblo fértil, hasta tal punto que los gentiles se asombraban. El versículo 28 de Génesis I que dice “Creced y multiplicaos” no era una recomendación, era una “mitzvá”, un precepto. A ningún legislador judío se le habría ocurrido como al filosofo Platón (y los nazis) la eutanasia de los incapaces.
Soy nieto de alguien que llegó a Argentina con nueve hijos sobrevivientes y engendró otros dos en Entre Ríos. La heroína real fue mi abuela. Librados a la herencia y a los conceptos de familia hoy seríamos decenas de millones.
Si se trata de psicología lo que tenemos los judíos no es precisamente paranoia, sino la tendencia a no reconocer la realidad. En conceptos psicológicos tenemos una “defensa”, una forma de neutralizar amenazas reales o presuntas. Como quien vive al lado de un volcán y crea mecanismos que le permiten hacer a su lado una vida normal.
La historia de los judíos en Polonia abunda en dificultades, pero éstas no son toda la historia, de modo que entre el año 1000 y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la población judía de Polonia creció de algunos miles a tres millones. Algo tuvieron que ver los reyes polacos de envergadura que reconocieron en los judíos un elemento de progreso económico. Fuimos un pueblo de sobrevivientes.
Luego de negar la afirmación del profesor voy a justificarlo. No el concepto erróneo de quien desconoce la historia judía, sino el motivo de su error.
En alguna parte del “Quijote” se reproduce el siguiente diálogo entre dos equinos:
”Filosófico estáis”.
”Es que no como”.
“Dime qué te pasa y te diré quién eres”
El sistema educativo y social israelí crea más universitarios árabes que puestos para los mismos. Es en ese sector, el universitario, donde los árabes tienen las menores posibilidades de trabajo. Claramente. El sector más concienciado de la población árabe israelí es el que sufre más de los problemas ocupacionales.
No es el único problema de la población árabe israelí. Hay más árabes proporcionalmente debajo del nivel de pobreza. Son algo como el 20 por ciento de la población, pero más del 50 por ciento de los pobres
Un problema serio es la de las mujeres árabes que tienen un menor nivel de educación que las judías y que los varones árabes. Por otra parte hay menos mujeres árabes trabajando. Las mujeres árabes ganan menos que las judías.
En marzo de este año el gabinete aprobó la inversión de 800 millones de shékels en un programa quinquenal para las infraestructuras, la vivienda y el transporte en l2 localidades árabes. El programa intenta incrementar la economía y los lugares de trabajos en el sector árabe, particularmente para mujeres
En julio de 2000, el tardíamente fallecido Iaser Arafat llevó al fracaso de la Conferencia de Camp David (Barak, Clinton, Arafat). En octubre del mismo año, hubo disturbios en el sector árabe, principalmente en Wadi Ara. Alguien lo interpretó como un intento de apoderarse del transito israelí, en coordinación con la Intifada palestina, la Intifada de Al Aqsa, el Templo (motivada por la visita al Templo de Omar del conocido cabalista Arik Sharón). La reacción policial, que incluyó el uso de armas de fuego, llevó a dejar un saldo de 12 muertos árabes israelíes y un visitante palestino y a la muerte de un judío atacado desde el puente de Jizer Hazarka.
Por presión de la opinión pública, el Gobierno decidió designar una comisión investigadora, la Comisión Or. La comisión criticó al Gobierno, ya disuelto, y al liderazgo árabe israelí. El hoy prófugo Azmi Bishara había incitado a la rebelión civil. Irónicamente, la única víctima política de la Comisión Or fue el ministro de Policía Shlomo Ben Ami a quien sólo el delirio puede acusar de odio al sector árabe.
No hubo resurrecciones.
Pero los que aprovechamos el único bien obtenido en nuestra corta estancia en el Jardín del Edén -la distinción entre el bien y el mal- sabemos que el error que cometió el sector árabe israelí es participar activamente -no con su simpatía sino de hecho- con la insurrección palestina, acaudillada por Arafat .
El aventurero tiró a los dados no solamente el porvenir de los palestinos (¿era más importante el porvenir de Suha?) sino el de los árabes israelíes y sus relaciones con los judíos israelíes.
Los judíos israelíes no somos paranoicos, señor profesor. Si el con odio colombófilo iraní Ahmedinayad propone la aniquilación de Israel, nosotros nos sentimos amenazados. Si el presidente “gaseoso” del Comité por Paz en los Sepulcros, señor Ismael Haníe, no quiere ni siquiera por forma, para engatusar incautos, reconocer la existencia de Israel, creo que tenemos derecho, sino a la paranoia, a la indignación. ¿Cuanto Plomo Fundido es necesario para convencer a los gaseosos de que un transporte de Tnuva tiene más valor calórico que los abrazos póstumos de las 72 vírgenes?
Volviendo a nuestro catedrático.
Así como nuestros problemas de seguridad son reales y no psicológicos, los problemas de la población árabe israelí son dignos de un gabinete económico social y no de una cátedra de psicoanálisis. No tienen un complejo de inferioridad: están en inferioridad de condiciones que se deben resolver en base a principios de igualdad, solidaridad social y humanismo.
*Si nací en la ciudad de Paraná, ¿no seré paranoico? No; el diccionario afirma que los nativos de Paraná somos paranaenses.

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