Me quiero referir a la flotilla que salió rumbo a la Franja de Gaza, supuestamente con el apoyo de la izquierda, más correctamente con el apoyo de la supuesta izquierda.
Afirmo, en principio, que cuanto antes nos retiremos mejor para Gaza y mucho mejor para Israel, que alguien se haga cargo de los gaseosos y las gaseosas.
El golpe sería convencer a los egipcios de que vuelvan, pero nadie es tan tonto.
Si se define la izquierda correctamente, como la tendencia que subraya la igualdad entre los hombres y los derechos a desarrollar su potencialidad, independientemente de sus recursos económicos y adjudica a la sociedad un papel preponderante en la economía, soy un hombre de izquierda.
Triste. Optimista -por una malformación psicológica- pero triste.
En cierta forma no tengo motivos. Comparando la realidad política en Latinoamérica con la de hace varios decenios es evidente la mejora. A las dictaduras militares sucedieron gobiernos populares, electos en forma democrática, que inclusive aseguran el insólito derecho a disentir.
Claro que la libertad de opinión, expresión e inclusive el derecho al voto, no incluyen necesariamente el derecho a la comida o la vivienda. El coeficiente de Gini -entre cero y cien- compara la igualdad, de modo que un coeficiente bajo implica ingresos similares o servicios públicos subvencionados. Así, los países desarrollados de Europa están entre 24 y 36. Números más altos implican mayor desigualdad. Así Estados Unidos con 46,8 y Haití con 59,2. La democracia recién obtenida da a Brasil un índice de 57 y a Perú uno de 58, a Argentina 51,3. Israel está en 39,2.
La democracia permite abrir la boca, no siempre comer. También en Africa hay motivos para regocijo, los regimenes coloniales han desaparecido y nuevas banderas se enarbolan
El coeficiente de Gini puede ayudar, pero no da la imagen completa. Lo que no nos informa el coeficiente de Gini es cuál es el ingreso promedio de la población, inclusive si esta distribuido en forma equitativa. Cuál es el poder adquisitivo per capita. Por ahora nos quedamos con el dólar: 10.500 dólares per capita y por año es el índice en 2009.
Hay países por encima de ese poder adquisitivo y países por debajo del mismo. Un vistazo al mapa nos permite comprobar que toda Sudamérica, excepto Venezuela Argentina, Uruguay y Chile, está en el hemisferio pobre. Pobre es también casi todo el continente africano y Asia, a excepción de Rusia.
En definitiva el mundo esta dividido en dos hemisferios: al norte el hemisferio rico y al sur el hemisferio pobre (con las excepciones en Australia y Nueva Zelanda). Entre los pobres están muy bien representados los indios y mestizos, los negros africanos y la raza amarilla. La raza blanca habita los países ricos. Con gran sentido de la oportunidad ha descolonizado Asia y Africa y luego de exportar sus riquezas, los han dejado. Que se las arreglen, para eso son libres.
La izquierda imbécil es básicamente anti norteamericana. De modo que todo lo que sea anti Estados Unidos es ahora desde la izquierda. Por ejemplo Bin Laden, los asesinatos del 11 de septiembre. En lugar de Castro, Ismael Haníe; en lugar de Lenin, Ahmedineyad.
A la izquierda imbécil e impotente le queda un recurso: Israel. En Argentina había grupos “nacionalistas”. Tenían un lema interesante: “Haga patria, mate un judío”; “Haga patria, obtenga un Premio Nobel”; “Haga patria, cree una nueva fuente de riquezas” son lemas más difíciles de conseguir. De modo que “Mate un judío” se transformó en el lema enunciado, felizmente no siempre obtenido,
Con poca originalidad la “izquierda” señala a Israel como el enemigo número uno de la Humanidad. “Haga socialismo, mate un israelí”, no importan los muertos por el Islam en Darfur y en Afganistán. No importan las ejecuciones de líderes obreros en Irán, las lapidaciones de mujeres infieles en los ámbitos del Islam, lo importante es combatir a Israel.
Hay quien no puede explicar el odio a Israel, que dentro de todo es una creación en base a la resolución de la ONU. Estados Unidos no siempre contó con el apoyo de la izquierda. Pero cuando la izquierda salió en defensa de Vietnam o de Cuba, lo hizo en contra del régimen, en contra del “imperialismo yanqui”. Nadie puso como ideal la desaparición del Estado americano.
Mi opinión tal vez resulte extraña. Se trata de antisemitismo. Claro, después del innombrable, el antisemitismo perdió su legitimidad. El anti sionismo “estimula y sienta bien”.
Queda en claro. No toda condena de la política israelí es índice de anti sionismo o anti israelismo. Quien esto escribe no siempre suscribe las declaraciones israelíes. Pero quien ataca la legitimidad de Israel como Estado judío, no la legitimidad de sus conquistas territoriales, es mi enemigo. Es en la práctica un enemigo de la paz. La “Flotilla de la Paz” fue un acto inmoral e idiota y el organizador fue el líder turco.
Turquía bien se merece un artículo. Sintetizo, por ahora, algunos datos. Los turcos llegaron a Turquía actual hace unos diez siglos. Los antecedieron otros pueblos ente ellos los hititas y los griegos. Como el presidente de Turquía se presenta como un defensor de los derechos palestinos, es interesante anotar lo que los turcos hicieron con respecto a los derechos de otros pueblos.
A fines de la Primera Guerra Mundial realizaron los turcos el genocidio armenio, con un millón y medio de víctimas. Los turcos intentan negarlo. Lo cierto es que el innombrable, cuando planificó la “solución final”, tomó el genocidio turco de los armenios como un ejemplo de un hecho histórico que se pasó por alto. Luego de la Primera Guerra Mundial, hubo entre Grecia y Turquía un intercambio de poblaciones. Un millón y medio de griegos, que habitaban la costa turca desde la época de Homero, fueron transferidos a Grecia a cambio de medio millón de turcos que se repatriaron.
En Turquía hay una minoría kurda de por lo menos un 12 por ciento (hay quien habla de un 17 por ciento). El idioma kurdo está prohibido hasta tal punto que una diputada fue sentenciada por haber dicho “Feliz Año Nuevo” en kurdo. Compárese con la minoría árabe en Israel.
Un tema que no tengo elaborado pero invita al pensamiento. Durante siglos hubo en Estambul un harén custodiado por centenares de eunucos. La castración no está admitida por el Corán, pero los eunucos en la corte del Califa turco sí. A usted, ¿le parece la castración una práctica humanista? En la corte turca había muchas mujeres y por lo tanto herederos, lo cual producía problemas en caso de herencia. La recomendación era asesinar a los herederos, por regla general con un hilo de seda para no derramar sangre otomana. La recomendación se cumplió muchas veces. A usted, ¿le parece que es humanista? No quiero crear un estereotipo del carácter turco. Me permito afirmar que no son daneses. Suponer que no son violentos es como adjudicar vegetarianismo al lobo de Caperucita Roja.
Si Israel cometió un error fue el de suponer que a bordo del Marmara había chicas danesas amantes de la paz y no turcos robustos con cuchillos.

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