Definiciones y semánticas
La memoria colectiva de una sociedad, lo que se recuerda en conjunto y lo que se olvida en forma colectiva, es una arquitectura cultural sometida a la hegemonía de los políticos que exigen de los intelectuales crear mitos e ideologías para la comunidad nacional, en especial cuando se trata de una comunidad que se encuentra en proceso de conformación de su definición soberana como actualmente lo es la sociedad palestina. Podrá notarse en ella el vaivén entre la realidad y la fantasía, entre la aspiración de modernizarse y la fidelidad a los legados históricos.
Bajo esa aureola de la memoria colectiva, se suelen desarrollar tres procesos: 1) el originario, el de la creación, el de la conformación etapa en la que participan académicos, intelectuales, etc.; 2) el aleccionador, el de la enseñanza, de la difusión; esta es la tarea de los movimientos políticos, de los regímenes burocráticos que se ocupan de la proliferación de los monumentos y los museos que enfrenten a la memoria con las bases de su conformación; y 3) el de la captación, el aprendizaje, la retención y el ejercicio, tarea de los individuos que conforman el colectivo.
En resumen, la memoria y su conformación son las bases de la identidad. Si recurrimos al diccionario de la lengua española, encontraremos que ``identidad es el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás, conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás''. Cada grupo social desarrolla su identidad propia de acuerdo al pasado, y las interpretaciones de ese pasado conforman las concepciones presentes de esa identidad.
Los ``palestinos`` son integrantes de un pueblo que procura definir su identidad. Este proceso se inició después de la Primera Guerra Mundial como parte de dos luchas: una, contra el colonialismo entonces imperante, y la otra, contra el sionismo entonces naciente. Y en definitiva, es una memoria que se basa en dos grandes derrotas: la de 1948 y la de 1967.
Antecedentes y antepasados
En este desarrollo, participaron elementos diversos.
a) El fracaso de 1948, la ``pérdida del paraíso'', lo que hace que poblados desaparecidos se conviertan en hitos de la historia formativa: ``…Cuatrocientos dieciocho poblados palestinos prósperos fueron arrasados en 1948 por los perpetradores sionistas. Aterrorizados, masacrados y expulsados, la mayoría de la nación palestina fue reducida al status de refugiados y personas sin patria''. (``El llamado del Pueblo Palestino por el 50° Aniversario de la Catástrofe Palestina - Al-Nakba'', 15.5.1998).
b) La ``Nakba'', presentada como ``…la catástrofe que ocurrió al pueblo palestino en 1948 cuando las bandas sionistas masacraron hombres, mujeres y niños inocentes, saquearon sus casas y destruyeron sus poblados y ciudades. Así, la creación del Estado de Israel encima de usurpar la tierra palestina condujo a una doble injusticia de despojo, el exilio de la mayoría del pueblo palestino y la pena del resto bajo ocupación''. (ídem).
c) La búsqueda de raíces históricas en la región, procurando demostrar que los palestinos son anteriores a los judíos, llegando a marcar sus antepasados en los canaanitas (Edad de Bronce, 3.000 años antes de la era común): que su pasado biológico está en las poblaciones locales, anteriores a la llegada de los judíos a Palestina y su pasado ideológico se identifica con el Islam: ``… No surgimos de la noche del mito o la leyenda, nacimos en la primitiva luz del día de la historia, en esta tierra que dio nacimiento a la mayoría de las antiguas civilizaciones. Nuestra historia empezó con la historia de la humanidad. Nuestra historia árabe empezó con la historia de los árabes. La conciencia de nuestra historia nacional empezó con nuestra resistencia a la conquista y codicia que acosa nuestra tierra''. (ídem).
Insisten que fueron los árabes los primeros que habitaron la región y los que desarrollaron una cultura árabe común y un alfabeto que, más tarde, copiaron los primitivos israelitas que llegaron del desierto. Según ellos, los idiomas usados eran el árabe y el arameo, mientras que el hebreo nunca obtuvo importancia alguna. Esto lleva a explicar el ``origen palestino de Jesús'' y los intentos por confundir su origen judío. Incluso algunos lo presentan como el primer ``yihad'', mártir del Islam. Ibrahim (Abraham para los judíos) tuvo el primer contacto entre la tierra y los cielos, anunció el monoteísmo y
Divergencias políticas y versiones utilitarias
La necesidad de definir una identidad nacional surge después de la Guerra de los Seis Días, en 1967. Hay también influencias modernas, que llevan a relatos distintos entre el Hamás y la OLP. Hamás insiste en la versión islámica, en que toda la región siempre fue islámica y por lo tanto así debe permanecer. De la misma manera ``Jerusalén y El-Aksa son los símbolos centrales de la pertenencia palestina, y ``el Templo Sagrado de los judíos tal vez existió, pero no allí'' (palabras de Iaser Arafat, en las conversaciones de Camp David, año 2000).
La OLP (Organización deLiberación Palestina) siempre tuvo una tendencia política y pragmática destinada a conformar un Estado independiente con identidad propia, por lo cual intentó siempre acentuar los orígenes canaanitas, anteriores al Islam, la continuidad histórica con orígenes previos a la existencia judía. Estas explicaciones aparecen en los libros de estudio, en los programas de televisión, en la literatura.
Los orígenes islámicos resultan una interpretación utilitaria, común al Hamás y a la OLP. Las diferencias se bifurcan en cuanto a su aplicación actual, al carácter que debe tomar la lucha contra los sionistas. Si ambos movimientos llegaran a un entendimiento entre ellos, deberán redactar nuevamente los lineamientos de la identidad palestina en base a nuevas versiones que se convertirán en temas de estudio de futuros investigadores.
La Nakba y la Shoá
Los palestinos adoptaron gran parte de la terminología relacionada con el Holocausto, su descripción histórica y su mensaje humano.
Las dos tragedias humanas fueron puestas en un plano de igualdad para obtener ``ventajas materiales''. La comparación entre las dos tragedias fue notoria en 1951, cuando se discutieron las reparaciones alemanas a las víctimas de las acciones de los nazis. La lógica palestina indicaba que si los judíos recibieron indemnizaciones por lo ocurrido de 1939 a 1945, y los palestinos son los que llevan la carga de la Shoá sobre sus espaldas, ellos también deben ser compensados por sus pérdidas humanas y materiales.
Además, reclaman que el mundo entero tome responsabilidad moral por la Nakba. Ignorarla es como negar la Shoá. El llamado del Pueblo Palestino de 1998, que fuera redactado por el poeta nacional Mahmud Darwish y del cual transcribimos algunos textos a lo largo de esta nota, llama al mundo a reconocer su culpa. Para los palestinos, siempre los ``otros'' son los responsables de sus fracasos.
La documentación y la memoria del Holocausto son emulados: museos, monumentos, placas recordatorias, actos recordatorios, ceremonias, etc., según los modelos ya desarrollados por los judíos, son aplicados por los palestinos para reforzar la memoria colectiva y orientar el futuro de la nación en formación.
Con todo, muchos intelectuales palestinos tratan de atenuar los acentos, sugiriendo que no se puede desmerecer a la Shoá, pues hacerlo va en desmedro del interés palestino: hay que procurar el reconocimiento de la interrelación entre los dos sucesos, y la aceptación de su paridad es la base para el entendimiento y condición para las conversaciones de paz. De aquí que la descripción de la Shoá, el genocidio que la caracterizó y el sufrimiento de sus víctimas, como ``mentiras inventadas por los sionistas para gozar de la misericordia de la comunidad internacional'', dejó de utilizarse para poder presentar al sufrimiento palestino como digno del reconocimiento que obtuvieron los judíos.
Olvidan los árabes, o prefieren ignorar, que las aspiraciones sionistas fueron formuladas cuatro decenios antes a los sucesos del Holocausto, y que la fundamentación legal de la independencia israelí es ``en virtud del derecho natural de los pueblos a su expresión territorial y se basa en la resolución de la comunidad internacional del 29.11.1947''. La Shoá fue una tragedia aceleradora, pero no la causante de la materialización de los ideales sionistas ni la razón del dolor palestino.
*Comentarios expuestos en el seminario realizado en la UTA por el Centro Moshé Dayán de Estudios sobre el Medio Oriente y África y el Centro Tami Steinmetz para Estudios de la Paz, en la presentación del libro del Prof. Meir Litvak ``La memoria colectiva palestina y la identidad nacional''.

Del.icio.us
Digg
Google
Yahoo
Meneame
Facebook

