El ex periodista Yair Lapid, la principal sorpresa de las elecciones celebradas ayer al situar su partido de centro Yesh Atid como segunda fuerza política, aseguró que no usará sus 19 diputados para intentar ser primer ministro en sustitución de Biniamín Netanyahu.
"He oído hablar de un bloque (de centro-izquierda) frontal (a la investidura de Netanyahu). No formaremos bloques con Hanin Zoabi", dijo en referencia a una diputada árabe, cuyos criticos alegan que su accionar político consiste fundamentalmente en difamar al Estado de Israel.
Lapid señaló que "los resultados de las elecciones son claros", en alusión a la victoria con 31 escaños de la candidatura de Netanyahu, Likud Beitenu, con el 99,9% del voto escrutado.
"Vi la rueda de prensa de Netanyahu y me alegro que habló de lo que de verdad es importante para nosotros y es importante para la gente que ama este país y quiere hacer de él un lugar mejor", señaló.
Apenas un día después de los comicios, Lapid desactiva así la propuesta planteada por la líder laborista Shelly Yachimovich de aprovechar para cambiar de primer ministro el empate a 60 diputados entre el bloque de derecha y partidos ultra ortodoxos y el que teóricamente engloba a las formaciones de centro, izquierda y árabes.
El canal 2 de la televisión asegura que Lapid apuesta por un Ejecutivo de coalición liderado por Netanyahu que excluya a los dos partidos ultra
Esto abriría la puerta a legislar sobre el reclutamiento de los ultra ortodoxos, históricamente exentos del servicio militar, un tema que ha estado en el centro de su campaña política y con el que compartiría posiciones con los nacionalistas religiosos de Habait Hayehudí.
Likud Beitenu, Yesh Atid y Habait Hayehudí sumarían 61 diputados, el mínimo pero suficiente para formar una coalición a la que podría unirse algún otro partidos, como Kadima (2).
No obstante, según Amit Segal, comentarista política del canal, existe un "acuerdo final" entre Likud y Shas por el que el segundo entrará en la coalición.
"Lapid debe convencer a Netanyahu de que no es un soldado de opereta que entra por entrar en el Gobierno", argumenta Amnon Abrahamovich, comentarista político del canal, que advierte del riesgo de integrarlo en base a promesas sin contenido, como le sucedió el año pasado al líder del Kadima, Shaúl Mofaz, que apenas duró 70 días en el Ejecutivo.
Anoche, tras conocerse los resultados de los sondeos a pie de urna, Netanyahu felicitó a Lapid para decirle que ambos pueden "hacer grandes cosas juntos".
Hoy, la líder del Partido Laborista, tercera fuerza política con 15 diputados, pidió a Lapid que aproveche su sorprendente presencia parlamentaria para sacar a Netanyahu del poder.
"Si te unes a Netanyahu serás responsable del colapso de la clase media (..) Si eliges la otra alternativa estaré a tu lado y ayudaré", aseguró. EFE y Aurora

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