La participación en las elecciones a las 18.00 horas, cuatro horas antes del cierre de los colegios, era de un 55,5 por ciento, más de cinco puntos por encima de la de los comicios de 2009, y la mayor registrada desde 1999, informó la Comisión Electoral Central.
Los índices de participación siguen creciendo progresivamente respecto a anteriores comicios a medida que transcurre la jornada, mientras que varios de los candidatos continúan recorriendo el país llamando al voto a sus respectivas formaciones.
En una visita a un colegio electoral de la ciudad de Ashdod, en el centro del país, el primer ministro y candidato a la reelección, Biniamín Netanyahu, dijo que informes procedentes de las zonas tradicionales de su partido, Likud, indican que "la participación allí es menor que la media nacional".
"Por eso llamo a los seguidores del Likud a dejar todo e ir a votar", recalcó el primer ministro, cuya formación concurre a estos comicios con Israel Beitenu, el partido del ex ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman.
Por su parte, el ministro de Educación y miembro del Likud, Gideon Sar, reconoció que su formación está "preocupada por los altos índices de participación registrados en zonas en las que la izquierda es fuerte" y que están trabajando para animar a la gente a votar en las áreas más próximas a su partido.
Los observadores coinciden en que una mayor participación electoral puede aumentar las expectativas de voto de los partidos de
La ex jefa de la oposición y líder del recién creado partido centrista Hatnuá, Tzipi Livni, se mostró especialmente optimista por los elevados índices de asistencia a las urnas.
"Me siento como durante la protesta social (las grandes manifestaciones del verano de 2011). De repente la gente está saliendo de sus casas. Quizás va a haber una revolución aquí", afirmó Livni, a quien las últimas encuestas daban solo ocho escaños en el próximo Parlamento.
También la líder del Partido Laborista, Shelly Yachimovich, a la que los sondeos situaron como nueva jefa de la oposición, destacó que, si la participación es alta, "todavía es posible derrotar a Netanyahu".
La lista conjunta del Likud Beitenu parte como gran favorita con diferencia en estas elecciones, según las encuestas, que apuntaron también a una espectacular subida del partido ultranacionalista religioso Habayit Hayehudí, liderado por Naftali Bennett.
Sin embargo, la distancia del considerado bloque de derechas frente al bloque de centro izquierda y partidos árabes se ha reducido en los últimos días de campaña.
Los últimos sondeos publicados el pasado viernes situaron la diferencia entre ambos bloques en apenas seis u ocho diputados de los 120 que integran la Kneset.
A partir del cierre de los colegios a las 22.00 horas locales se harán públicos los sondeos realizados a pie de urna, mientras que en torno a la medianoche se conocerán ya datos significativos con un elevado porcentaje del voto escrutado.
La jornada está transcurriendo con normalidad y el buen tiempo acompaña a los más de cinco millones y medio de electores llamados a votar en todo el país. EFE

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