El presidente del Congreso Judío Mundial, el magnate judío-norteamericano Ron Lauder, aseguró que “pese a la orquestada ofensiva global contra el Estado de Israel, no se resquebrajará el permanente apoyo activo judío a Israel, porque la confrontación con las amenazas anti-israelíes fortalece al judaísmo mundial”.
Lauder dio la bienvenida a los delegados comunitarios judíos de numerosos países, señalando que en vísperas de las nuevas negociaciones directas de paz entre Israel y la Autoridad Palestina, el Congreso Judío Mundial centra su atención en los acontecimientos que tendrán lugar en Washington. Agregó que “asistimos a uno de los momentos más decisivos en todos los 63 años del Estado de Israel; y elevamos nuestras plegarias para que el éxito acompañe al primer ministro Netaniahu en su búsqueda de la paz, tan anhelada por el pueblo judío durante toda su existencia”.
En la sesión inaugural, el presidente Shimon Peres hizo alusión a la inminente reanudación de las tratativas israelíes-palestinas, exhortando a que culmine en un acuerdo de paz. “El primer ministro viajó a Washington en la misión más trascendental de nuestros tiempos: acceder a la convocatoria de paz y concretar la solución total del conflicto israelí-palestino: la solución de dos países para dos pueblos, mediante el establecimiento de un Estado palestino democrático y desmilitarizado en convivencia con Israel; toda otra fórmula de solución -enfatizó Peres- entraña grandes peligros. Percibo que el jefe de gobierno Netaniahu es consciente de la envergadura del cometido que debe encarar, y está decidido a no desperdiciar esta gran oportunidad. Desde este Congreso, envío al primer ministro mis profundos y sinceros deseos del mayor de los éxitos en este emprendimiento tan importante”. Peres destacó que este proceso hacia la paz es impulsado por el presidente norteamericano Barack Obama, que desempeña un papel protagónico en la delicada gestión. Peres alabó el importante aporte del presidente egipcio Mubarak y el rey Abdala II de Jordania: “El denominador común de estos estadistas es el sincero anhelo de paz y mutua comprensión, porque son conscientes de la terrible alternativa a una solución de paz en la región”. Se trata de una oportunidad abierta pero sumamente impaciente. Por lo que Peres aconsejó rápidamente dejar de lado “el escepticismo y el cinismo, en favor de la confianza mutua y la fe en el proceso pacificador”.
En la misma sesión, el Congreso Judío Mundial otorgó su Condecoración al Merito Humanitario a los comandantes y participantes en la Misión Médico-Militar del Ejército de Israel que asistió a los damnificados en el terremoto de Haití. El programa incluyó la entrega del título “Guardián de Jerusalén” al Premio Nobel Elie Wiesel, premio por primera vez otorgado por el Congreso Judío Mundial. El intelectual judío-norteamericano Wiesel lo recibió durante una cena de gala ofrecida a los congresales por el alcalde de Jerusalén Nir Barkat, en los salones del recientemente remozado y ampliado Museo Israel.
Presencia latinoamericana
Fue una agradable sorpresa, comprobar la presencia no sólo numérica (25 dentro de los 200 asistentes), sino el dinamismo y la capacidad de trabajo evidenciada por la compacta delegación del Congreso Judío Latinoamericano (CJL) conducidos por su joven director Lic. Claudio Epelman, que opera desde Buenos Aires. Esta vez fue evidente el creciente interés y por qué no decir preocupación por el acontecer y porvenir de las pequeñas comunidades judías en Latinoamérica. Cuando, como no puede ser de otra manera, una especial sensibilización mundial judía en cuanto a los singulares momentos que atraviesan los judíos venezolanos.
Poco después de su informe comunitario ante el plenario del CJM, Salomón Cohen Botbol, presidente de CAIV (Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela), accedió gentilmente a dialogar en exclusivo con “Aurora” sobre la situación de la comunidad judía en su país, diciéndonos: “En relación a unos años atrás, el número de judíos residentes en Venezuela se redujo aproximadamente en un 50%, pero se mantienen en funcionamiento las instituciones centrales de la Comunidad en Caracas: el Colegio Moral y Luces Herzl-Bialik, el Centro Social Hebraica, las 17 sinagogas, el Centro de Referencia Médica y las tradicionales áreas de Ayuda Social de nuestra Comunidad. Los judíos de Venezuela están muy preocupados por la continua presencia de mensajes antijudios, anti-sionistas, anti-israelies, en síntesis antisemitas, dentro de los medios de comunicación masiva soportados por el Estado.
Nos preocupan ciertos personeros que se convirtieron en los representantes de esa campaña, y aquí tenemos que hacer notar que actualmente no tenemos embajador de Israel a consecuencia de la ruptura de relaciones con Venezuela. La preocupación formal de la comunidad es en base a la situación difícil que se está viviendo en Venezuela no solamente en la comunidad, sino en materia de la seguridad necesaria para todos y cada uno de nosotros. Acorde a estas singulares circunstancias, la comunidad judía venezolana está concentrada en un acelerado proceso de compactación, incluyendo la reducción de gastos y dimensión operativa. Un proceso propiciado desde hace muchos años atrás para la unión de las comunidades ashkenazí y sefardí, hoy es un hecho prácticamente consumado también en las áreas de organización y operativas. Enfrentamos desafíos sumamente importantes: ante todo mantener y garantizar que todas las actividades inherentes a nosotros como judíos se mantengan y se cumplan. Al mismo tiempo debemos velar que todo este accionar se desarrolle con la tranquilidad y seguridad necesarias. Sobre esto último, hasta ahora no hay indicios
Hasta ahora la CAIV mantiene una línea de acción y de trato con el Gobierno nacional venezolano a través del ministro de Relaciones Exteriores designado por el presidente para esta relación directa con la comunidad judía. Amén de esto, en vísperas de las próximas festividades judías estamos contactando con el Ministerio de Relaciones Interiores venezolano para solicitar todas las seguridades y medidas de protección necesarias. Hasta el momento la vida judía en Venezuela continúa, estamos procurando visas para el ingreso de profesores de hebreo y rabinos necesarios para la Comunidad judía. Ya conseguimos algunas visas de turista, con posibilidades de ser canjeadas por visados de trabajo. Confiamos lograrlo, aunque hubiésemos deseado que el proceso de ingreso de profesionales en educación y vida comunitaria fuera más simple, como lo es para cualquier otra persona que llega a Venezuela”.
Ante la pregunta si la actual reactivación del proceso de paz en Oriente Medio puede tener efectos positivos también para la situación en Venezuela, el presidente de la CAIV respondió: “Los últimos acontecimientos no nos indican que el reinicio de proceso mejore las cosas. Así como estamos a la expectativa y deseamos que se produzca la paz, estamos expectantes acerca de qué reacción habrá dentro de Venezuela”.
“Finalmente -acota Salomón Cohen Botbol- proseguimos en nuestra estrecha relación con las instancias judías mundiales, que nos prodigan el apoyo y ayuda que nuestra pequeña comunidad judía venezolana tanto requiere. Y a eso responde nuestra presencia en este evento en Jerusalén. Sentimos orgullo de constatar los maravillosos avances que siguen operándose en Israel, sensación muy buena, y admito sentir una `envidia sana' de ver cómo se desarrolla este país sistemáticamente todos los días y me felicito de ser parte de este pueblo”.
Las declaraciones exclusivas del presidente de la CAIV fueron seguidas atentamente por su segundo vicepresidente Efraim Lapscher, quien se sumó a lo expuesto para subrayar su emoción y asistir a esta reunión destacada de un Congreso Judío Mundial cooperativo y dinámico, y reafirmarnos una vez más que “Kol Israel Arevim Ze la Ze” [“Todos los miembros de Israel son responsables el uno por el otro”].
La mayor comunidad en Centroamérica: Panamá
Alan Perelis (presidente del Congreso Judío Panameño) comenta que en la última década la Comunidad judía de Panamá operó un crecimiento demográfico importante, probablemente el mayor en todo Latinoamérica. Lamentablemente, a veces los problemas de una comunidad se proyectan favorablemente a otra comunidad hermana; así pues a Panamá confluyeron inmigrantes judíos provenientes de Argentina, Uruguay, Colombia y Venezuela. Los sectores comunitarios judíos han crecido, y actualmente en la Ciudad de Panamá hay cuatro colegios judíos: tres religiosos ortodoxos y uno identificado con el Movimiento Religioso Conservador, que en Panamá nuclea unas 200 familias, al cual pertenece Perelis. Se trata del Colegio Itzjak Rabín, creado diez años atrás y definido como “abierto” porque cuenta también con alumnos no judíos, una experiencia educativa judía pluralista exitosa y atractiva.
“Actualmente en Panamá viven unos 10.000 judíos, aproximadamente 40% más que diez años atrás. Las relaciones comunitarias con el Gobierno panameño son muy buenas, el presidente Ricardo Martinelli es muy afecto a los temas y la causa judía, y eso se traduce que en el último año Panamá vota a favor de Israel en todos los organismos internacionales”.
Según Perelis, se puede decir que en la política internacional, Panamá está cerca de los Gobiernos en Colombia y México, pero como país del Canal Internacional, persevera en su histórica neutralidad y buenas relaciones con todos los países. En cuanto al “chavismo” venezolano, presente en todo el continente, es seguido atentamente por las autoridades panameñas que mantienen buenas relaciones con el régimen de Caracas.
La comunidad judía de Panamá es la mayor de toda Centroamérica, e incluso supera en números a Colombia.
Nuestro entrevistado es el primer miembro pleno panameño dentro de la Junta de Gobernadores del Congreso Judío Mundial. En Panamá no existe una entidad institucional techo judía, pero informalmente existe buena predisposición y deseo de coordinación intracomunitaria entre la comunidad de orientación conservadora liberal y las congregaciones ortodoxas. En la convivencia dentro de la sociedad panameña, todos los años la comunidad conservadora judía realiza un Tercer Seder de Pesaj con la asistencia de gobernantes y políticos no judíos, embajadores y dignatarios de otras religiones.
Cabe destacar que actualmente dentro de la Universidad Católica Santa María La Antigua se está creando una Cátedra sobre Judaísmo, a cargo de un rabino conservador .
Al encuentro asistieron más de 200 dirigentes comunitarios y funcionarios políticos judíos, todos ellos mancomunados en su incondicional apoyo a Israel. Entre ellos se destaca la presencia de 25 dirigentes de las Comunidades Judías Latinoamericana, encabezados por 7 presidentes de entidades techo de esas colectividades: Alan Perelis (CJP - Panamá), Jaime Rosental (CCJC-Colombia), Marcos Israel (CCIU-Uruguay), Salomón Aizenman (CISCR-Costa Rica), Salomón Cohen Botbol (CAIV-Venezuela), Saúl Gilvich (secretario general del CJL-Uruguay) y Aldo Donzis (DAIA-Argentina). El programa incluyó la entrega de una mención de honor para Elie Wiesel como "Guardián de Jerusalén"' -que por primera vez otorga el CJM- y un homenaje a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel que establecieron el primer hospital de campaña en Haití después del devastador terremoto que azotó al país.

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