Arabia Saudita y Emiratos participarán en la conferencia de Bahréin

Post thumbnailDonald Trump y el rey Salman en la danza tradicional ardah Foto: Shealah Craig Casa Blanca
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron que enviarán delegaciones a la cumbre económica en Bahréin, el 25 y 26 de junio, durante la cual la Administración Trump revelará la primera fase de su propuesta de paz para el conflicto israelí-palestino.

El Ministerio de Exteriores de los Emiratos saludó la idea de armar la conferencia y confirmaron su participación, indicando que tiene un potencial beneficioso para los palestinos.

"Los Emiratos Árabes Unidos apoyan todos los esfuerzos internacionales dirigidos a apoyar el progreso económico y a aumentar las oportunidades en la región, y aliviar el sufrimiento de las personas en la región, particularmente de nuestros hermanos en Palestina", indica el comunicado citado por la agencia de noticias estatal emiratí WAM.

"Su objetivo es sacar al pueblo palestino de la miseria y permitirle un futuro estable y próspero", agregó la Cancillería. "Los Emiratos Árabes Unidos reiteran su apoyo al establecimiento de un Estado palestino con Jerusalén oriental como su capital".

El enviado del presidente estadounidense, Donald Trump, para el Oriente Medio, Jason Greenblatt, afirmó que el ministro de Economía de Arabia Saudita participará en la conferencia.

"El Reino de Arabia Saudita confirma que su Excelencia el Ministro de Economía y Planificación Mohammad bin Mazid Al-Tuwaijri participará en el taller ‘Paz para la Prosperidad’ organizado por el Reino de Bahréin en sociedad con Estados Unidos", apuntó Greenblatt.

Bahréin y EE.UU. anunciaron conjuntamente que organizarán el “taller” económico para gobiernos, sociedad civil y líderes empresariales con el objetivo de “compartir ideas, discutir estrategias y galvanizar el apoyo para posibles inversiones económicas e iniciativas que podrían ser posibles gracias a un acuerdo de paz".

En la cumbre, EE.UU. tiene previsto presentar la primera parte de su plan de paz. La segunda parte, que se ocupa sobre los complicados asuntos políticos del conflicto israelí-palestino, será revelada en una etapa posterior, de acuerdo con la Casa Blanca.

La dirigencia palestina ha rechazado la conferencia de Bahréin alegando que no ha sido consultada y que nadie está autorizado a negociar en su nombre.

“Toda solución al conflicto en Palestina tiene que ser política y basada en el fin de la ocupación”, dijo el primer ministro palestino, Mohammed Shtayyeh. “La crisis financiera actual es resultado de la guerra financiera librada contra nosotros y no sucumbiremos al chantaje y la extorsión, y no negociaremos nuestros derechos por dinero”.

La Casa Blanca ha decidido, para facilitar el proceso de paz, dividir la parte económica de la política del plan; por lo tanto, en esta fase no se discutirán los asuntos centrales del conflicto tales como las fronteras definitivas, el estatus de Jerusalén, el destino de los refugiados y las exigencias israelíes de seguridad.

El plan prevé grandes inversiones y obras de infraestructura, en gran parte financiadas por países árabes opulentos del Golfo, en los territorios controlados por los palestinos.

Greenblatt manifestó que “es difícil entender por qué la Autoridad Palestina rechaza un taller creado para discutir una visión con el potencial de transformar radicalmente las vidas y poner al pueblo en la senda hacia un futuro brillante”.

"La historia juzgará con dureza a la Autoridad Palestina por dejar pasar cualquier oportunidad que pueda darles a los palestinos algo tan diferente y algo muy positivo, en comparación con lo que tienen hoy", apuntó Greenblatt.