Albert Einstein no vio el potencial científico de Israel

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Albert Einstein, físico teórico alemán de origen judío, nacionalizado suizo, austriaco y estadounidense, escribió en 1954 a su amigo científico judío-estadounidense, David Joseph Bohm, quien estaba considerando mudarse a Israel. Albert Einstein no veía el potencial científico en Israel y le advertía a su amigo que no hiciera Aliá a Israel.

La carta, que se mostrará al público por primera vez en un museo que está siendo construido por el ilusionista Uri Geller en Iafo, fue entregada a Geller por Bohm junto con una de las pipas de Einstein. “Israel es intelectualmente vivo e interesante, pero tiene posibilidades muy limitadas”, “Ir allí con la intención de irse en la primera ocasión sería lamentable”, advirtió, escribió Einstein a Bohm.

Dos años antes, en tanto le advertía a su amigo que no se mudara a Israel, Einstein rechazó una oferta del Primer Ministro de Israel, David Ben-Gurión, para servir en el cargo de segundo presidente de Israel, citando su deseo de dedicarse por completo a la ciencia.

Regresó a Gran Bretaña en 1957 para continuar su investigación y descubrió el efecto Aharonov-Bohm, que muestra cómo un campo magnético podría afectar a una región del espacio en la que el campo estaba blindado, aunque su potencial vectorial no se desvaneció allí. Más tarde, fue Bohm quien examinó las habilidades de Uri Geller para la agencia de inteligencia británica MI5.

Bohm, un físico judío que participó en el Proyecto Manhattan para desarrollar la primera bomba atómica, terminó mudándose a Israel en 1955 a pesar de las advertencias de Einstein. Enseñó en el Technion en Haifa durante dos años, y fue en Israel donde conoció a su esposa Sara.■