Abbas intenta convencer al público palestino de que él no es corrupto

Post thumbnailFoto: REUTERS / Mohamad Torokman
Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs. 

  • El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas, despidió a todos sus asesores y ordenó al ex primer ministro Rami Hamdallah y a los ministros de su gobierno anterior a devolver los inusuales aumentos de salario recibidos.

  • Fuentes de la Autoridad Palestina dicen que ha dado este paso como resultado de la dura crisis financiera que enfrenta la Autoridad Palestina, y también debido al deseo de Abbas de mejorar su imagen en las calles palestinas.


El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, anunció el 19 de agosto de 2019 que todos sus asesores habían completado su trabajo, independientemente de su nivel y títulos, y que las condiciones ofrecidas por su estatus ya no aplicaban.

Este anuncio se refiere a docenas de asesores que Abbas empleó en diversas oficinas. Los más destacados incluyen a Nabil Shaath, asesor en asuntos internacionales; Mahmoud Al-Habash, asesor en asuntos religiosos; el general Ismail Jaber, asesor en asuntos de seguridad; Alí Mahana, asesor legislativo, y Majdi Al-Haldi, asesor en asuntos exteriores.

Al mismo tiempo, Abbas ordenó al ex primer ministro Rami Hamdallah y a los ministros de su gobierno anterior a devolver a las arcas de la AP los aumentos salariales que recibieron. Se trata de un aumento salarial de $2.000 por mes para cada uno, lo que significa que cada individuo necesita devolver sumas que oscilan entre $100.000- $120.000.

La decisión del presidente de la AP se anunció en la agencia oficial de noticias WAFA, sin más explicaciones. En ese momento, fue Mahmoud Abbas quien aprobó el aumento del salario del primer ministro Rami Hamdallah y de sus ministros, en contra de las leyes básicas palestinas.

Los detalles sobre los aumentos en los salarios del primer ministro Rami Hamdallah y sus ministros se filtraron a los canales de redes sociales en los territorios hace varios meses, lo que provocó mucha ira porque en ese momento los salarios de otros funcionarios de la AP se redujeron en un cincuenta por ciento.

En la calle palestina los aumentos se percibieron como un claro ejemplo de la corrupción de Mahmoud Abbas y de quienes lo rodean.

Cuando se revelaron los aumentos, el presidente de la AP anunció rápidamente que todo era un error y prometió corregirlo. Sin embargo, sólo ahora tomó medidas prácticas.

El ex primer ministro Rami Hamdallah emitió un comunicado de prensa el 20 de agosto de 2019, culpando a Abbas de dar la orden original de aumentar los salarios de los ministros de su gobierno sin su conocimiento.

El último movimiento de Abbas de despedir a los asesores fue una sorpresa que llegó sin previo aviso. La calle palestina acogió con satisfacción la acción. Sin embargo, muchos han dicho que esta es solo una pequeña medida que ha llegado demasiado tarde porque la corrupción ya se ha extendido por toda la jerarquía de la AP. La fuente de esta corrupción, dicen algunos, es Mahmoud Abbas y sus dos hijos, Yasser y Tarek.

Al mismo tiempo, las fuentes de Fatah no están seguras de si Abbas despidió a todos sus asesores porque [el anuncio de] su decisión no incluía una lista de todos ellos y sus funciones. Mahmoud Abbas sigue siendo vago en este punto porque algunos de sus asociados fueron definidos como sus "asesores" para que pudieran recibir un gran salario y las ventajas del trabajo, como una oficina, un automóvil, entre otros.

Todavía no está claro si Abbas designará nuevos asesores en lugar de los que fueron despedidos.

Altos funcionarios de Fatah informan que no están seguros de lo que le sucedió a Mohammed Mustafá, quien fue el asesor económico del presidente de la AP. Mustafá también fue asesor de Abbas y sus dos hijos en asuntos comerciales, y se le considera un asociado muy cercano de la familia Abbas, que conoce todos sus secretos financieros.

Con esta reciente decisión Mahmoud Abbas está tratando de sacudirse su imagen de líder corrupto. Será difícil para él reparar el daño. El público palestino no olvidará que él fue quien aprobó el aumento salarial inusual para Hamdallah y sus ministros, violando la ley palestina, para adquirir su lealtad y hacer la vista gorda ante su corrupción y la de sus dos hijos, que es bien conocida en los territorios.

Los asociados de Abbas afirman que la decisión fue el resultado de la severa crisis financiera sufrida por la Autoridad Palestina como resultado del cese de la ayuda financiera de Estados Unidos y la negativa de la AP de aceptar dinero de impuestos de Israel, una vez que Israel dedujo la suma pagada por la Autoridad Palestina mensualmente a las familias de shahids y terroristas que se encuentran en las cárceles israelíes.

El presidente de la Autoridad Palestina quiere parecer que está "apretando el cinturón" porque la Autoridad Palestina se dirige hacia una grave crisis económica.

La decisión apresurada de Abbas muestra que está bajo una fuerte presión, así como confundido. La ira en la calle palestina sigue aumentando después de los recientes acontecimientos en el Monte del Templo y en el barrio de Wadi al-Hummus, donde Israel demolió edificios ilegales. Los jefes de las fuerzas de seguridad palestinas creen que estas áreas están al borde de una explosión que también podría volverse contra el liderazgo de la AP.

Mahmoud Abbas deberá tomar medidas serias para convencer al público palestino de que él no es corrupto. Sin embargo, ya perdió el autobús y pasará a la historia palestina como un dictador corrupto que creó disensión dentro de la sociedad palestina y nunca logró nada en la lucha contra Israel.




Acerca de Yoni Ben Menachem: veterano comentarista diplomático y de asuntos árabes para Radio y Televisión de Israel, es un analista senior del Jersualem Center for Public Affairs. Se desempeñó como director general y editor Jefe de la Autoridad de Radiodifusión de Israel.