por Iza Levy
izalevy@univision.com
Israel obtendrá su sexto submarino nuclear
A principios de mes, el Ministro de Defensa alemán, Thomas de Maizière, se reunió en Jerusalem con el Primer Ministro israelí, Benjamín Netaniahu, y con su homólogo, Ehud Barak, para acordarlo.
Tiempo atrás, la izquierda alemana condenó con dureza la decisión de su Ejecutivo de vender 200 tanques alemanes a Arabia Saudita afirmando que estos pueden ser utilizados por Riad contra manifestantes o que pueden poner en peligro la seguridad de Israel.
El Gobierno de Netaniahu no condenó públicamente la venta de armas a Arabia Saudita, algo que parece relacionado con los submarinos Delfín, el arma más cara del Tzahal (Fuerzas de Defensa Israelí). En estos submarinos se pueden instalar misiles con cabeza nuclear, por lo que son considerados el brazo estratégico más importante de Israel. Serían la respuesta en caso de un ataque no convencional al Estado judío.
En los años noventa, tras la primera guerra del Golfo, Alemania ofreció a Israel tres submarinos como recompensa por su contención ante los ataques con misiles de Irak. Dentro de dos años llegarán a la marina israelí dos submarinos más con las tecnologías más avanzadas. Cada uno de ellos tiene capacidad para pasar largos periodos de tiempo en las profundidades y sus 40 soldados son elegidos tras complejas pruebas psicológicas y físicas.
El Delfín cuenta con equipos electrónicos que le permiten llevar a cabo arduas misiones de espionaje a miles de kilómetros de su base. Cada submarino es también una base de lanzamiento de misiles llamados armas del Juicio Final. “Son submarinos con misiles nucleares cuya misión es disuadir al enemigo, para que no se atreva a atacar Israel”, explica el analista israelí Alex Fishman, en una tesis que recuerda la guerra fría entre EE.UU. y la ex URSS. En este caso, la palabra enemigo hace referencia a Irán, que, por un lado, intenta desarrollar armas nucleares y, por otro, su presidente declara que el Estado judío debe ser borrado del mapa.


