Como ustedes saben, este blog surgio con la idea de que ustedes y yo pudieramos intecambiar comentarios sobre nuestras experiencias viajando.
Como nadie hizo comentarios, yo empece a contarles un poco, de lo que este pais mio es. Les hable en su momento de los tan de Moda "Mayas", creyendo que despertaria en ustedes algun interes por conocer la esmeralda y lujuriosa Rivera Maya, las muy publicitadas y blancas playas de Cancun o las poco conocidas pero igual de interesantes Ciudades y Pueblos Coloniales mexicanos, no funciono...
Les hice participes, en tono jocoso y divertido, de las actividades tradiconales de los "mexicanos" sobre las Fiestas Decembrinas.
Hoy vengo aqui con ustedes a contarles una preocupacion,,,,
EL MIEDO A VOLAR.
Y si, no me refiero a ese conjunto de temores que en ocaciones llegan al verdadero panico, que sufren algunas personas la primera vez que abordan un avion, o que padecen quienes han tenido alguna mala experiencia al volar, tan extensamente explicadas, catalogadas, dicutadas y demas por eminentes estudiosos de la psique humana.
No me refiere a ese "otro" MIEDO A VOLAR, del cual el mundo entero se contagio, una mañana de septiembre de 2001. Y no es que concidere al asunto del Terrorismo como algo menor, ni que le resta la importancia real que tiene, solo es que creo que no podemos darnos el lujo de enfermarnos de paranoia.
El miedo es algo extraordinario. Puede ser en si mismo una fuerza motora o el mas terrible obstaculo . Puede lograr que cruces a nado una riada aun cuando no sepas nadar o enfrentrarte a grandes peligros por las personas que te son queridas. Pero de igual manera, el miedo te puede destruir, porque por alguna extraña razon que no esta en mi comprension, el miedo la mayor parte de las veces viene acompañado de ignorancia.
Alguien a quien no recuerdo ahora, pero que debio ser un gran pensador dijo: "tememos porque ignoramos, ignoramos porque tememos."
Por que tanta reflexion sin apatrente razon, bueno porque escuche en los noticieros e incluso lei en este diario una nota particular, despues de que el joven nigeriano pretendio hacer estallar un artefacto explosivo en un avion norteamericano el dia de navidad, esta semana un vuelo que salio de New York con destino a kansas fue desviado a la ciudad de Filadelfia (la ciudad del "amor fraterno") por el "miedo" que sintieron pasajeros y tripulacion cuando un joven que extrajo de su equipaje de mano algunos cordones de cueron y algunas cajas que contenian pergaminos escritos en estraños caracteres. Despues de someter al aparato y a los pasajeros a una extensa revision con incluso perros capaces de detectar explosivos, el aparato continuo su marcha. Un vocero de la policia dijo el joven y su hermana estaban tan asustados como nosotros.
Ese joven, no era mas que un chico judio practicante, de los que ves por todo New York, que deseaba cumplir con la oracion de la mañana, para ello extrajo de su equipaje de mano sus T'filin.
Por lo visto hoy, subirse a un avion dejara de ser ese paso previo, lleno de emocion, que era. Sera la sensacion de sentirte espiado en tu mayor intimidad con los scaner infrarrojos corporales, una experiencia que a mi, personalmente se me antojo muy desagradable y hasta envarasosa, subir a un avion sera el equivante "normal" de vivir una experiencia en algun reality show televisivo bajo el ojo acusador del Big Brother, sera vivir en "farenheigt 451" o en 1984 novelas que se nos antojaban ficcion rayante en la ridicules temeremos de todo aquello que nuestro compañero de asiento pretenda sacar de su equipaje de mano o, los asistentes de vuelo, de por si la mayoria de las veces excentos de la amabilidad que nos vende la linea aerea, seran policias de nuestras mas pequeñas conductas.
Algunos sugieren incluso, que en vuelos menores a 3 horas no se permita a los pasajeros levantarse de sus asientos, ni se les sirvan bebidas para con ello estar seguros de que no portaran ninguna cosa peligrosa en alguna parte de la ropa o el cuerpo y lo saquen en el baño para atacarnos.
Ya volar no vendra acompañado de la emcionante sensacion de anticipacion que era llegar en avion a un pais desconocido o de la tranquilidad de volver a casa, no vendra compañado de el placer de conocer a alguien nuevo o del grato abrazo de quienes tienen tiempo sin vernos.
HABREMOS CEDIDO, CONCEDIDO Y TRANSFORMADO NUESTRO "PLACER DE VOLAR" EN LA DESAGRADABLE, FRIA Y PEGAJOSA SENSACION DE LA SUSPICACIA, LA SOSPECHA Y "EL MIEDO A VOLAR".


