Luego de ocho horas con la Señora Clinton, salio el niño Netanyahu contento a contarle a sus tíos y hermanos, que trajo importantes regalos para todos ,que le prometió ella,
si el se porta bien los próximos tres meses.
Cuando llego aquí, cansado del viaje, sus hermanos lo esperaban para llenarlo de cachetadas!
Imbécil, no trajiste ningún documento que garantice esas promesas!
Ah, respondió Bibi dolorido y un tanto ofendido, ahora subo al avión de regreso a Washington, ,,pensó para si, que hay de malo otra cena en el mejor restaurante de la Capital?
No!, no! vino gritando Ygor, para que hay teléfonos, Internet, para que estoy yo?
Moqueando , se sienta nuestro Bibi en un rincón del Aeropuerto, trata de llamar al numero que le dio la Secretaria de Estado, pero le contesta una grabación no muy clara...
algo en el peor Ingles .. al fondo, el sonido de un saxofón desafinado.


