El código de barras, es simplemente una etiqueta que trasmite información sobre los productos y a travéz de un escáner óptico, identifica al producto en segundos. Si bien ya lo tenemos tan incorporado en nuestras vidas, que muchas veces ni nos percatamos de su presencia cuando vamos al supermercado. Éste código de barras, evita errores en la distribución, los precios y el transporte. El compañero del código de barras, es el escáner o lector óptico, quien lee la información contenida en el código.
El producto con su código de barras, se coloca frente al lector de tal forma, para que el código quede iluminado por el láser lo más perpendicularmente posible al rayo pleno de luz. El rayo rojo baña el código , las barras negras absorben la luz roja, pero las blancas la reflejan. Los reflejos son captados por un dispositivo de lectura que envía la señal a un decodificador. Este convierte las barras en códigos binarios y así en un código decimal. Así identifica al producto, determina los datos asociados con él como el precio, el nombre y demás informaciones.
Con código de espacios y barras de distintos grosores, se codifica el numero de 13 dígitos donde se convierte la procedencia del producto. La empresa que lo produjo, e información especifica sobre el mismo. Las etiquetas en los que figuran los códigos de barras, no necesariamente tienen que ser blancas y negras, pueden considerarse otras opciones cromáticas.
El código de barras entonces es algo que nos acompaña en cada produto que tomamos en nuestras manos. Luego que lo sacamos de la tienda, deja de ser algo útil. porque su función terminó en el mismo momento de pasar por la caja y su lector óptico.
Por Enrique Alaluf


