¿Qué es la mentira? La mayoría aprende ideas y se dedica a mantenerlas esquivando cualquier prueba que pueda contradecirlas. El pensamiento es sustituido por la reacción, la costumbre, lo apropiado, lo esperado. Cuando se habla de crear riqueza todo el mundo piensa en pedir crédito. “El que presta es rico y el que pide es pobre.” Amigo: ¿Puedes enriquecerte creando deudas? El sistema económico funciona gracias al consumo: hay que consumir lo que los demás producen con su trabajo. Pero si yo como 5 veces al día y he de elegir entre 25.000 posibilidades, 24.995 han sido desechadas. No hay ningún interés científico en limitar las posibilidades de consumo, más bien al contrario. Lo ideal es ser un tipo desequilibrado, que evita el agua y es fácil de sugestionar para beber todo tipo de bebidas refrescantes, más caras y menos saludables.
Hoy he tomado la decisión de abandonar todo tipo de zumos fabricados por las empresas y si quiero uno, me tomo el trabajo de comprar la fruta y hacerlo yo. Vaso de agua a tu salud.
El ideal es encontrar productos que puedan consumirse de un modo continuo, que generen una adicción, que cuesten dinero y promuevan el consumo de otros productos.
La salud es un obstáculo para el consumo: no medicinas, no dentista, no dolor, no problemas. El zumo azucarado elimina la salud. ¡Bien!
Hoy pensaba en una película “Juan Nadie”, después aparecía en mi mente otra película de gran éxito: “El Sujeto al Fracaso.” Ésta última cuenta la historia de un presidente del gobierno (Zp) con todas las personas que le ayudaron a engañar. Salen sus intervenciones en la opinión pública, sus asesores preparando discursos, gestos, videos salvapantallas (que aparecen de fondo mientras los tertulianos hablan), cumbres con otros dignatarios, fotos memorables, mentiras estadísticas, fórmulas milagrosas para persuadir, ropa adecuada, métodos para distraer la atención, exclusivas, imagen, etc. Todo un proyecto cumbre que cuesta mucho dinero porque deviene en falso. Nada de lo que se espera de él es cierto: promete pleno empleo, y el paro alcanza cotas insuperables, promete la paz y salta Barajas con bomba de terroristas, en fin, para que voy a seguir… todos las habéis visto. Lo que más me gustó fue la cocina, no el plato encima de la mesa. Ver a Rubalcaba negociando con ETA, llamando por teléfono a sus correligionarios, sufriendo por obedecer a su Jefe (“El Sujeto al Fracaso”), observar a Rajoy perplejo ante su propia impotencia durante casi 8 años, sus acuerdos como derrotado para ayudar a los bancos, elegir a los jueces, etc. Un Estado lleno de miserias y a la luz clara de cada día. Admiro mucho al director, al guionista, al productor, a los actores, me encanta la belleza y la crueldad con que ponen al espectador (votante) de frente con su propia desgracia. Después de ver la película no hay español que se considere inteligente. No es extraño su gran éxito en taquilla, los comentarios, tertulias, la publicidad, los millones de entradas que tiene en Internet, en fin, un barco tan lleno que se hunde.


