Los venezolanos seguimos con interés por el estado de salud del Presidente, para nadie es un secreto los achaques físicos del comandante que con su propia boca confesó lo que padecía, informando el hecho para tranquilidad de todos, ante la cantidad de comentarios buenos y malos sobre la condición del mandatario. Ahora si estoy convencido de lo grave de su enfermedad, cuando en cadena nacional lo manifestó al mundo entero.
Lo escrito anteriormente me ha hecho pensar y analizar al Chávez de hace varios años atrás y la condición del Chávez hoy, lo espiritual y humano de “…un hombre que enfrenta retos, de temple fuerte, manipulador, que apela a las emociones de la gente en sus discursos, conectándose con las necesidades de las personas cuando habla, e inspirando emociones muy fuertes”. Gabriela Cora.
Todos los venezolanos se debaten por conocer los últimos rumores sobre la enfermedad del presidente Hugo Chávez, la nueva obsesión Nacional que crece a medida que la información oficial a veces se hace hermética al estilo Cuba.
La cosmovisión de Chávez, es la manera de ver e interpretar, analizar y reconocer la realidad a partir de la propia existencia del enigmático líder que comenzó una Revolución Ideológica que todavía no ha encajado en la sociedad; sin saber si el hombre fuerte de Miraflores podrá continuar en el timón de la geopolítica Nacional.
“Las cosmovisiones son el conjunto de saber evaluar y reconocer lo que conforman la imagen o figura general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente en el mundo. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía, la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía”. Dr. Ed Murphy.
Lo que dices recibes
El Presidente, con sus palabras de prepotencia y desafíos, activó en lo espiritual la muerte, llamando lo que no tenía que llamar con su proclama: “Patria Socialismo o Muerte”. Determinó en lo físico instaurar un sistema de gobierno con consecuencias catastróficas; comenzó invocando y conjurando sobre el país desgracia, inseguridad, donde hay riqueza existe pobreza, catástrofes naturales, muertes de sus allegados políticos, injusticia social, violencia, maldiciendo lo que Dios Eterno a bendecido o sea al estado de Israel (leer Génesis: 12:3. “Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré al que te maldigan….”). Por donde tenía que comenzar la máxima autoridad del país era llamar y proclamar vida, bendiciones, unión, progreso, confianza, libertad entre otras.
La ley de causa y efecto nos dice que hay determinadas causas del éxito y determinadas causas del fracaso; que hay causas específicas para la salud y para la enfermedad y que también las hay para la felicidad y la infelicidad. No existen hechos accidentales.
Vivimos en un universo ordenado, regido estrictamente por leyes sean incorpóreo o tangible, esta idea es crucial para la comprensión del funcionamiento conjunto de todas las leyes o principios que rigen esta cosmovisión. La misma palabra de Dios lo confirma en la carta a los Gálatas: 6:7: “…lo que el hombre siembre eso también cosechará”. La ley de causa y efecto puede enunciarse afirmando que en la vida todo efecto tiene una causa específica. Lo que el hombre dice, piensa, lo que se teme se recibe, no lo escribo ni lo invento; lo dice la Biblia en: Deuteronomio: 30:14,15/Proverbios: 18:21/ Job: 3:25.
Es tan importante que ha sido bautizada con el nombre de “la ley de hierro del universo”. Pues bien, a esta versión de la ley de causa y efecto se le llama también la ley de siembra y cosecha; o sea, que lo que siembres será lo que recogerás o lo que dices recibes; invirtiendo la oración, lo que hoy cosechas es lo que has sembrado en el pasado.
Bendecir y no maldecir
Digo esto por la sencilla razón que quizás no lo entiendan o le den un mal sentido de interpretación en lo que acontece en nuestro Presidente que da pena y dolor lo que proclama y recita varias veces sin entender que él- Chávez- es una autoridad delegada por Dios para impartir lo que merecemos todos “la máxima felicidad posible de vivir en justicia e igualdad de condiciones”; no dudo de sus buenas intenciones, pero no supo enfocar su mirada en la meta de acuerdo a la investidura que se le concedió, de hacer cumplir lo que decía que era la biblia del socialismo la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela.
Chávez, confesó de padecer un cáncer que dicho por él mismo persiste todavía sin mostrar mejoría e incluso, según el doctor José Marquina: “…con probable invasión del colon por el tumor inicial, causando cierta alarma en los médicos”.
Recuerdo cuando el Presidente venezolano, en un país del Medio Oriente invocó como testigo de sus palabras el pulpito de roca donde daba el discurso, maldijo a la nación de Israel, posteriormente en el 2010, maldijo de lo más profundo de sus entrañas al Estado de Israel, donde pude captar por tv las caras de asombro de algunos rojos rojitos que aplaudían sin tener consciencia de lo que hacían.
Hoy lamentablemente el hombre de Barinas cosecha lo que sembró; creo que debió de darle al Cesar lo del Cesar y a Dios lo que es de Dios; lo que hace el gobierno hebreo es criticable, pero luchar y conjurar con los labios, lo que Dios bendijo ya es otra cosa que es difícil entender. Maldecir un país que el mismo Creador del universo prosperó antes de formarse cuando estaba en los lomos de Abraham, es como luchar contra la misma Providencia Divina y Suprema (Génesis: 12:1-3) ¿Quién lo puede entender o cambiar? ¿Tiene poder el Presidente de maldecir lo que Dios mismo bendijo? ¿Puede alguna autoridad humana cerrar lo que EL ELOHIM abrió?. Sión pario sus hijos conforme a los propósitos establecidos por Dios y sobre tales cosas ¿Quién es suficiente?, leer el profeta Isaias: 66:7-10.
La cosmovisión de lo Divino y humano es un vinculo inseparable en la naturaleza humana, porque en el ser del hombre existen dos naturalezas una espiritual y otra física, ambas inseparable y, mientras vivimos en este capucho llamado cuerpo debemos aprender a disciplinarnos para vivir en armonía, paz y en bendición. Debemos revertir, cancelar, hacer inoperante y desatar lo que está atado en el cielo sobre nuestra nación, bendecir lo que el hombre ha maldecido en su fanatismo ideológico e ignorancia de las leyes espirituales.
“Paz sea sobre ti Jerusalén y sean bendecido los que desean tu bien”. Salmo: 122:6. Vida y salud al presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Amen, Así sea- Leer 1ª Timoteo: 2:1,2.


